El 80% de los autónomos de Castilla y León carece de cobertura por accidente o enfermedad
ATA desvela que este año sólo se declararon 390 accidentes en la comunidad, una cifra que según su estudio «no es real».
El director del Centro de Seguridad y Salud Laboral de Castilla y León, José Miguel García Bellido, alertó hoy de que tan sólo el 20 por ciento de los trabajadores autónomos de la Comunidad tienen cubiertas las contingencias por accidente de trabajo o enfermedad profesional, por lo que el 80 por ciento restante no cuenta con estas prestaciones. Hasta el 30 de noviembre de 2010, tan sólo se declararon en Castilla y León un total de 390 accidentes de trabajadores autónomos, 387 leves y tres de carácter grave, una situación que «no es real», y que hace referencia a los accidentes sufridos aproximadamente por el «20 por ciento» de los autónomos de Castilla y León.
García Bellido expresó la preocupación existente por la situación de los trabajadores autónomos, especialmente en lo relativo a la prevención de riesgos laborales, al ser un colectivo «muy particular» desde este punto de vista. El director del Centro de Seguridad y Salud Laboral de Castilla y León recordó que los autónomos siempre han tenido «cierta dificultad para acceder a la información», lo que provoca generalmente «mayor tipo de riesgos».
La Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA), en colaboración con la Dirección General de Trabajo y Prevención de Riesgos Laborales de la Consejería de Economía y Empleo de la Junta de Castilla y León, ha realizado diversas actuaciones para potenciar medidas que tengan por objeto la seguridad y salud laboral en el colectivo de trabajadores autónomos.
Una de estas acciones ha sido un estudio sobre las `Condiciones de trabajo y situación a nivel preventivo de las trabajadoras autónomas inmigrantes en Castilla y León´. Según este estudio, en octubre de 2010, había en la Comunidad 5.626 trabajadores autónomos inmigrantes, de los que 3.524 son hombres y 2.102 mujeres. Para constatar las condiciones de trabajo y su situación a nivel preventivo en materia de seguridad y salud laboral de este colectivo, se realizaron 282 encuestas en Castilla y León, con especial incidencia en el sector del comercio o la hostelería, que son aquellos en los que los inmigrantes tienen mayor representación.
El estudio desvela que un 66 por ciento de las trabajadoras autónomas inmigrantes encuestadas llevan entre cuatro y diez años trabajando en Castilla y León, y tienen mayoritariamente entre 30 y 48 años. Un 53 por ciento de las encuestadas no ha recibido información sobre los riesgos laborales a los que se encuentra expuesta en su lugar de trabajo, por lo que la mitad de ellas acuden a un servicio preventivo ajeno, además de que el 64 por ciento de las encuestadas no tiene ningún tipo de formación.
Ocho de cada diez de estas trabajadoras trabaja más de 35 horas a la semana, y un 88 por ciento de ellas tiene una gran preocupación por la conciliación entre su trabajo y sus tareas domésticas. Además, los dolores cervicales y los dolores lumbares son las principales dolencias de estas mujeres, además de la fatiga visual o el dolor de cabeza.
En principio, las carencias a nivel preventivo que sufren estas mujeres son muy similares a las que sufren las autónomas españolas de Castilla y León, con la diferencia de que las inmigrantes tienen unos índices mayores en lo referente a la falta de formación e información preventiva.
Otras iniciativas. También se ha dado a conocer a las trabajadoras autónomas las nuevas enfermedades emergentes de índole psicosocial para prevenir su aparición, mostrando las diferentes situaciones que se pueden llegar a producir en el entorno de trabajo y fuera de él. Para ello se ha creado la guía `Intervención preventiva frente a las nuevas enfermedades emergentes de índole psicosocial en el colectivo de trabajadoras autónomas´.
También se ha elaborado la guía `Buenas práctica preventivas dirigidas a la prevención de accidentes de tráfico por carretera en el colectivo de autónomos del sector transporte´, con el objetivo de prevenir y reducir los accidentes de tráfico por carretera entre los 10.621 trabajadores autónomos del sector en la Comunidad.