De la vaca a la mesa sin mediadores
Daniel González esquiva a la industria con la primera expendedora de leche en León

Daniel González en la explotación ganadera de Quintanilla de Sollamas que tiene cien vacas.
Daniel González González es un ganadero leonés, perteneciente a la explotación Puerto Martín de Quintanilla de Sollamas que, para hacer frente a la crisis e intentar mantener a flote su negocio, ha importado una idea directamente de Italia: la colocación de una máquina expendedora de leche cruda pasteurizada al lado del Centro de Salud de Pinilla, en San Andrés del Rabanedo. Asegura que la idea surgió ante la necesidad de buscar una alternativa a la venta de leche, dado el bajo precio al que los distribuidores compran el litro de leche a los ganaderos, lo que apenas les deja margen de ganancia. «El objetivo es evitar a los intermediarios que son los que obtienen el beneficio; mientras, los ganaderos trabajamos con mucho sacrificio y apenas nos queda ganancia», explicó este ganadero que tiene claro que sin otras alternativas «hay que cerrar porque no compensa seguir con la explotación». La primera intención fue ubicarla en algún lugar en la ciudad de León pero la normativa vigente impide la colocación de este tipo de máquinas en la vía pública. Menos estrictos son en San Andrés del Rabanedo, un ayuntamiento que ya ha aprobado la autorización correspondiente mientras que están en estudio las solicitudes cursadas al centro comercial León Plaza y al Ayuntamiento de Astorga.
Una idea importada directamente de Italia, dónde hay más de un millar ya instaladas. Este ganadero anima a los leoneses a que prueben esta leche que «procede directamente de la vaca y que no tiene nada que ver con la que se compra». Insiste en que será importante «saber valorar la calidad» de un alimento imprescindible para la salud «y que muchas veces no sabemos ni lo que bebemos». Si la respuesta es positiva habrá merecido la pena la inversión de 400.000 euros necesaria para la puesta en marcha de este proyecto. La máquina procede de Italia y serán técnicos de la empresa los que se desplacen a León para proceder a su instalación que está prevista para la próxima primavera. Daniel González resalta que el funcionamiento de este sistema de venta de leche, sin intermediarios, es sencillo. Tras el ordeño, la leche destinada a estos expendedores se somete a un proceso de pasteurización en la propia granja y desde allí, en vehículos refrigerados, es transportada a la máquina expendedora donde la leche se conserva entre 2 y 4 grados. Así, en tan sólo unas pocas horas la leche recién ordeñada está lista para que el consumidor la compre. Puede llevar de casa los envases, admite hasta garrafas de cinco litros, o adquirirlos en la propia máquina que cuenta con un dispensador de botellas de plástico. El depósito tiene capacidad para 300 litros y cuando entra en reserva, la propia máquina envía un sms al móvil del propietario avisando de que la leche está a punto de acabarse. Además, si sube la temperatura de conservación la máquina se bloquea.