La donación multiorgánica de un bebé leonés activó una alerta mundial
Una familia de León sacó fuerzas de flaqueza ante la adversidad. El fallecimiento de un hijo recién nacido desató el dolor inimaginable en una madre y un padre que supieron mirar más allá del sufrimiento y pusieron en alerta a toda la comunidad nacional e internacional en busca de un receptor de órganos compatible.
Ante la muerte de un bebé los responsables de la coordinación de la donación de órganos del Hospital de León se mantienen expectantes, pero no intervienen en la familia. Fueron los padres del recién nacido los que, tras el fallecimiento del hijo, buscaron la ayuda del personal del Hospital con un mensaje claro: querían donar los órganos de bebé. La decisión puso en marcha a todo el mecanismo hospitalario, que con las técnicas habituales, mantuvieron los órganos en perfecto estado para poder ser trasplantados con éxito. Los responsables del Hospital de León alertaron a la Organización Mundial de Transplantes (OMT) que se lanzó a una búsqueda minuciosa de posibles receptores en todos los hospitales nacionales e internacionales de los países más cercanos a los que los órganos pudieran llegar en el tiempo máximo de espera sin deteriorarse. La red europea se puso en marcha ante el ofrecimiento de la familia leonesa. Los responsables de la OMT chequearon listas nacionales y europeas, llamaron a los hospitales, movilizaron a todo el personal en Europa. Pero no encontraron posible receptores.