Las empresas mineras no cobrarán en un mes los 300 millones atrasados
Las ayudas a la producción pendientes ponen al sector a punto de la quiebra

RAMIRO
El tiempo corre en contra de las empresas mineras, del carbón y de las cuencas leonesas. Al retraso de la entrada en vigor del Real Decreto de ayudas al carbón, pese a que ya ha recibido el visto bueno de Europa y que tanto la Audiencia Nacional como el Tribunal Supremo han levantado las medidas cautelarísimas que sobre él pesaban, se une ahora un nuevo retraso: el del anunciado adelanto de las ayudas al carbón de este año. Y es que, pese a lo dicho recientemente por el ministro de Industria, Miguel Sebastián, las empresas mineras deberán esperar al menos un mes más para poder contar con los 301 millones de euros que le corresponden en ayudas este 2011.
Y es que los plazos no engañan. El pasado miércoles finalizó el plazo para que las empresas mineras presentaran las solicitudes para recibir esas ayudas. Ahora el Instituto del Carbón dependiente del ministerio tiene un plazo de diez días para revisar una a una las solicitudes y comprobar que no existen errores, por pequeños que sean.
Una vez realizada esta revisión, y siempre que no existieran errores, algo inusual por otra parte, se abre un nuevo plazo de diez días para posibles alegaciones. Una vez concluido será cuando el ministerio dicte la orden de cobro, que enviará al Ministerio de Economía y éste lo elevará para su aprobación en el Consejo de Ministros. Así las cosas, y de cumplirse a rajatabla todos los plazos, las ayudas se liberarán nunca antes de finales del próximo mes de febrero principios de marzo. Cabe recordar que estos 301 millones de euros suponen casi el 5% menos de lo que recibieron las empresas el año pasado, que la cantidad ascendió a los 317 millones, algo que de desde las propias empresas se entiende ya como un plan de ajuste encaminado hacia el cierre más allá del 2018.
Así las cosas, la situación se está tornando harto complicada para la industria minera a la que la política del ministerio que dirige Miguel Sebastián la está abocando casi a la quiebra, tal y como ya indicó el consejero de Economía y Empleo de la Junta, Tomás Villanueva.
Hay que tener en cuenta que las empresas están a punto de cumplir ya un año sin facturar; el último mes que cobraron por el carbón que producían fue en marzo del año pasado, lo que hace que ya no tengan liquidez para hacer frente al pago de las nóminas a sus trabajadores y a los diferentes proveedores.
La situación en la minería está punto de llegar al borde de la quiebra.