Diario de León

Sólo la aparición del coche ayudaría a tener pistas sobre la joyera desaparecida

La investigación no da resultados nueve días después de la desaparición de Marta

Francisco Villayandre, el padre de Marta, el martes cuando denunció el caso ante la Policía.

Francisco Villayandre, el padre de Marta, el martes cuando denunció el caso ante la Policía.

Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

Son ya nueve los días que la joyera de cuarenta años, Marta Villayandre, despareció sin dejar rastro. Nueve días de investigaciones y de pesquisas que no han aportado luz a un caso que va camino de convertirse en un verdadero enigma. Tanto es así que desde la investigación se tiene claro que sólo la aparición del vehículo en el que viajaba Marta Villayandre en el momento de su desparición, un Peugeot 205 azul matícula 4833 BYP, serviría para dar algo de luz al caso.

Los agentes que participan en la investigación han peinado todos los garajes y aparcamientos públicos, así como las calles de León y su alfoz, sin que por el momento se haya encontrado rastro alguno del Peugeot 205. La única pista que se está siguiendo es la de los posibles clientes de la joyera leonesa, que todo apunta son de nacionalidad colombiana, ya que tanto ella como su padre, del que heredó el negocio de representación de joyas, tenían en personas de esta nacionalidad a sus principales compradores.

El delegado de Gobierno, Miguel Alejo, en cambio abrió una nueva vía de investigación cuando aseguró este lunes pasado que, además de la en causas profesionales, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado estaban trabajando también desde el punto de vista personal de Marta Villayandre.

Una cosa sí parece clara: nueve días después de la desaparición de la joyera Marta Villayandre la investigación de la policía no ha dado resultado alguno que permita determina qué ha podido suceder con la joyera de 40, que el pasado martes por la tarde desapareció cuando iba a cerrar una operación comercial.

Ahora la policía valora la posibilidad de que esté en un punto fuera de la provincia de León. En el momento de su desaparición, Marta Villayandre, que ejercía como representante de joyas tal y como hacía su padre, llevaba más de 21.000 euros en joyas.

Las primeras personas en dar la voz de alarma de la falta de Villayandre fueron los profesores del colegio en el que la joyera llevaba a su hija, que tenía que haber recogido como todos los días a las 14.30 horas, algo que el martes pasado no sucedió. Desde ese momento, nada más se ha sabido de Marta Villayandre, de la que quienes la conocían aseguran era una madre responsable y trabajadora, con una vida ordenada. Precisamente, esto es lo que hace sospechar a la investigación que la joyera de cuarenta años no ha desaparecido por decisión personal, aunque nada está cerrado.

tracking