«No encontraron el cuerpo»

Fachada de la antigua residencia Virgen Blanca de León.
Su hijo, un varón, nació por cesárea a los ocho meses de gestación en el año 1989 en el Hospital Virgen Blanca. Cuando su madre despertó de la anestesia le comunicaron que el bebé había nacido muerto. Pidió ver el cuerpo, pero nunca se lo enseñaron, según consta en el expediente que Anadir ha colocado sobre la mesa de la Fiscalía General del Estado. «La madre relata que no encontraron el cuerpo. Tampoco hallaron el historial clínico, ni los resultados de la autopsia. No tienen certificado de nacimiento, ni de defunción, ni en su historia clínica consta que haya estado embarazada nunca», explica el abogado Enrique Vila Torres, que selecciona cada dato que aporta a la prensa y rechaza ofrecer más detalles que puedan identificar a la madre, que entonces tenía 23 años. Ahora, con 44, vive fuera de la provincia de León y no quiere contar su historia en los medios de comunicación.
Hay que investigar. Vila Torres ha elevado este caso a la Fiscalía porque considera que existen indicios suficientes para la investigación para que sea la Justicia la que decida si hay que seguir adelante. «Hay madres angustiadas, con serias duras, que con la aparición de tantos casos en toda España se animan a denunciar lo que antes pensaban que eran imaginaciones suyas, porque siempre han dudado de que sus hijos estén muertos. Las suposiciones no son denuncias falsas, por eso las madres no deben tener miedo a denunciarlo, hay que pedir explicaciones y destapar todos los casos».