ÁREA METROPOLITANA | VILLAQUILAMBRE
Civiqus exige que se paralice el nuevo PGOU y se diseñe con «cifras reales»
Considera que está pensado para una época de explosión urbanística y demográfica

Manuel Mitadiel (segundo por la izquierda) junto a varios concejales de Civiqus.
El portavoz de Civiqus en el Ayuntamiento de Villaquilambre, Manuel Mitadiel, alertó ayer que el Plan General de Ordenación Urbana diseñado por el tripartito «ignora la crisis» ya que, a su juicio, está basado en las previsiones de crecimiento que se dieron en el municipio en los años 2006 y 2007. Mitadiel aseguró ayer en rueda de prensa que «hay que paralizar la aprobación del PGOU», que se encuentra actualmente en fase de aprobación por parte de la Junta de Castilla y León, último trámite antes de su visto bueno definitivo por parte del pleno municipal.
Para Civiqus, «las previsiones demográficas no tienen en cuenta el frenazo en el traslado de población hacia el municipio, ni el descenso que sufre la provincia». «Esto tiene como consecuencia que se planteen crear 5,7 millones de metros cuadrados de suelo urbanizable o que las previsiones de población superen los 40.000 habitantes», cuando la población actual del municipio es de 18.000, añade Mitadiel, que argumenta que su formación prevé que «el único crecimiento es el crecimiento vegetativo, fruto de que nuestra población cuenta con muchas parejas jóvenes y que, como consecuencia del retorno de población a León nos estabilizaremos en el entorno de 20.000 habitantes».
Por todo ello, Civiqus considera que el PGOU «es una gran mentira con proyectos que no se van a realizar en muchos años y que además van a dar lugar a situaciones especulativas de calles y carreteras que no van a ninguna parte, porque se ha desarrollado un sector y no el siguiente».
Para respaldar su teoría, Civiqus ha presentado un informe «que describe una situación de crisis que afecta a todos menos al tripartito, que la ignora».
En el informe, titulado -La gran mentira del Plan General-, Civiqus acusa al tripartito de «reproducir un modelo de especulación urbanística en el que se han basado para gobernar y para mantenerse en el poder» y se pregunta «¿cómo se puede aprobar en el 2011, cuatro años después de haber estallado la crisis, un PGOU, el documento más importante que existe en un Ayuntamiento, sin que en ninguno de sus apartados figure la realidad de la crisis inmobiliaria y la paralización del sector de la construcción».
Entre sus argumentos para denostar el plan, el informe asegura que la cercanía a la capital hasta ahora había sido un incentivo para la construcción de viviendas por su menor precio, pero que actualmente «la diferencia de precio del suelo y de la vivienda entre la capital y su alfoz se ha recortado drásticamente por la necesidad de dar salida a las 15.000 viviendas desocupadas que hay en León.
Además, estima que el desarrollo futuro en horizontal, con viviendas adosadas y unifamiliares, «es sencillamente insostenible y esto ya se refleja en el peligro de bancarrota de los servicios básicos municipales, como la limpieza o el trasnporte.
Civiqus considera que la construcción de viviendas se mantendrá «prácticamente paralizada hasta el 2014» y que la población crecerá «pero a un ritmo drásticamente menor que hasta el momento».
Otro de los factores que esgrime en contra del plan es el referido a los equipamientos previstos, «que son imposibles de obtener y financiar» ya que «supedita su construcción al desarrollo de los sctores contiguos, lo que puede hacer inviables los sistemas viarios al haber obtenido zonas discontinuas y convierte la financiación de los mismos en una quimera».
Civiqus reclama que se modifiquen las «cifras falsas» y que se elabore un PGOU «que sirva para garantizar la vivienda y el empleo de los actuales habitantes de Villaquilambre».