villaquilambre
García Bayón sopesa abandonar la política acosado por los escándalos
Asegura tener la «moral minada» tras hacerse públicas varias irregularidades

Lázaro García Bayón -”derecha-”, junto al vocal de la Junta Vecinal de Navatejera David Álvarez.
El alcalde de Villaquilambre, el leonesista Lázaro García Bayón, baraja abandonar la política, una decisión que aún no tiene tomada y que sopesará en los próximos días, según anunció ayer en una rueda de prensa. García Bayón aseguró tener la «moral minada» por los últimos escándalos sobre su gestión recogidos por los medios de comunicación. El alcalde, que aseguró estar ya nominado a la alcaldía de Villaquilambre por el consejo general de la UPL, señaló que «si hoy tuviera que tomar la decisión de presentarme diría que me voy de la política», una medida que afirma haber transmitido ya a sus compañeros en el municipio. Sin embargo, el alcalde matizó que «a lo mejor» cambia de idea cuando se reúna con el secretario general del partido, Javier Chamorro.
García Bayón, que denuncia una campaña de «acoso y derribo» contra él y su familia, afronta una situación delicada al frente del tripartito que ha gobernado Villaquilambre en esta legislatura después de que hace unas semanas sus socios de gobierno, PP y PSOE, amenazaran con romper el pacto que le mantiene en el sillón de la Alcaldía, debido a la convocatoria unilateral de unas oposiciones internas en el Ayuntamiento a las que optaban su pareja sentimental y la esposa de su hijo, una circunstancia en la que no ve «ningún conflicto ético».
La difícil situación económica del municipio que gobierna García Bayón, investigado por el Ayuntamiento de León por cobrar durante años sin acudir a su puesto de trabajo como jefe de Informática, le ha obligado también a paralizar uno de los proyectos estrella de su mandato, la ampliación del edificio consistorial, cuya obra fue adjudicada en el 2008 por 2,8 millones de euros, ante la imposibilidad de hacer frente al pago de parte de la deuda adquirida con la empresa adjudicataria. Esta falta de liquidez obligó al Ayuntamiento a diseñar un Plan de Saneamiento el pasado mes de agosto, con severos recortes en servicios a los ciudadanos y resoluciones de contratos de trabajo y a solicitar un crédito de 4,5 millones de euros para hacer frente a las deudas, que finalmente se quedaron en 2,2 millones ya que ninguna entidad bancaria se avino a prestarle el importe solicitado.