La paralización de Almansa frena el tramo de ronda interior en el Espolón
El Ayuntamiento tenía previsto sacar 2 millones de los terrenos para pagar la obra

Las obras de la ronda interior en el avance de Mariano Andrés hacia el paseo de San Antonio.
Además de dejar a medias nuevos barrios como la Lastra, la crisis del sector de la construcción ha provocado la paralización -‘una vez más-‘ de uno de los proyectos urbanísticos más importantes de León, como es la vía de penetración de la ronda interior desde el barrio de la Palomera a la plaza del Espolón, una de las zonas de tráfico más saturadas de la ciudad.
Este proyecto, que implica el pago de 4 millones de euros entre expropiaciones por una manzana de casas que hay que derribar, la ejecución del nuevo vial y la peatonalización de la calle Carreras junto a la Muralla, iba a financiarse con el dinero que el Ayuntamiento tenía previsto sacar de la venta de terrenos en el antiguo cuartel de Almansa. El convenio con el Ministerio de Defensa se firmó ya el 28 de abril de 2009, hace más de año y medio, pero desde entonces no se ha vuelto a mover un papel.
En lo que en su día fue uno de los acuartelamientos más importantes de León, con más de 53.500 metros cuadrados de superficie, está previsto que se levanten casi 400 pisos, 370 de ellos de protección oficial, según el acuerdo firmado por el alcalde, Francisco Fernández, y el máximo responsable de la Gerencia de Infraestructuras y Equipamiento del Ministerio de Defensa. Sin embargo, todos los planes se han paralizado ante la ausencia de compradores por el estallido del sector del ladrillo.
A cambio de la recalificación de los terrenos y la transformación del suelo militar en suelo urbanizable en el Plan General de Ordenación Urbana, el Ayuntamiento de León se quedaría con el 25% de los aprovechamientos lucrativos. Según los cálculos municipales de entonces, la venta de los terrenos iba a reportar a la ciudad más de 2 millones de euros.
Con ese dinero y otras ayudas, el Ayuntamiento tenía previsto pagar las expropiaciones de las dos calles afectadas, Fernando I y Alfonso el Justiciero, justo al lado de la plaza del Espolón, y la ejecución de viales.
La operación urbanística de Almansa tenía un valor especial para el Ayuntamiento porque la mayor parte de los pisos iban a ser de protección oficial, uno de los compromisos del PSOE en las últimas municipales.