El Banco de España informará en unos días sobre las necesidades de capital
El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, anunció ayer que, una vez aprobado el Real Decreto-”ley de Reforzamiento del Sistema Financiero, la entidad que dirige se encargará de evaluar las necesidades de capital que pueda tener cada caja de ahorros para alcanzar el nivel de solvencia exigido por el Gobierno y será «en los primeros días de marzo» cuando se informe de las necesidades de capital de cada entidad, según la agencia Ical.
Según explicó, las entidades que no alcancen los niveles exigidos por el Gobierno, el ocho por ciento de capital de los activos ponderados por riesgo, ampliable al diez por ciento en caso de no cumplir con una serie de requisitos, deberán elaborar un plan de recapitalización para conseguirlo. En caso de que no puedan obtener el capital requerido de los inversores privados en el plazo dispuesto, contarán «desde el primer momento» con los recursos del FROB, que podrá entrar en su capital durante un tiempo limitado, de cinco años como máximo.
A diciembre del 2010, la exposición total de las cajas de ahorros al sector inmobiliario y constructor ascendía a 217.000 millones de euros, de los que 173.000 correspondían a inversión crediticia, que representa el 18% del total del crédito de las cajas, y 44.000 millones a inmuebles adjudicados o recibidos en pago de deudas. De esa cifra, la inversión potencialmente problemática suponía 100.000 millones de euros.
Adicionalmente al esfuerzo de transparencia, se ha realizado «un notable saneamiento de los activos», destacó el Banco de España, a través de la aplicación de la normativa contable aprobada por la entidad de control.
Fernández Ordóñez defendió el Real Decreto-”ley porque «reforzará aún más la solvencia del sistema financiero español y permitirá completar el proceso de reestructuración y saneamiento del sector», iniciado tras el estallido de la crisis financiera hace más de tres años y medio.
Con la nueva normativa, las entidades contarán con los medios adecuados para obtener el capital, tanto privado como público, que necesiten, una vez que han dado a conocer «todos los datos sobre su situación real y sus riesgos con la máxima transparencia y han abordado el saneamiento de sus activos más problemáticos».