León inicia un plan de lavado de cara del casco histórico para Semana Santa
El Ayuntamiento prevé parchear el adoquinado de casi una treintena de calles

Los trabajos de las brigadas de Obras han comenzado por renovar las losas dañadas de la Calle Ancha
Caldereta y paleta en mano, los operarios de las brigadas de Obras del Ayuntamiento afrontan durante las próximas cinco semanas el desarrollo de un plan para acabar con los desperfectos del pavimento del casco histórico. Un lavado de cara, con vistas a la Semana Santa, que se centrará en la reposición y el mantenimiento del adoquinado que, por efecto de las temperaturas y el paso continuo de camiones de gran tonelaje, hacen que el itinerario de la ciudad antigua esté salpicado de baldosas rotas y adoquines levantados. Imagen desaseada que se intentará atenuar con los materiales que hay disponibles en los almacenes municipales, pero que no llegará a otros problemas detectados, caso de las pintadas que se reparten por las fachadas de las casas y muros abandonados, puesto que esta labor escapa de las competencias dela concejalía.
Los trabajos han comenzado esta semana con la reposición de la baldosa de color crema que forma pasillo en la Calle Ancha, según explica la concejala de Obras, Gema Cabezas, quien reseña que se calcula que serán cerca de una treintena de calles en las que se intervendrá, aunque se hará una revisión minuciosa del callejero del casco histórico para que no queden desconchones.
Dentro del área de influencia del plan uno de los espacios que necesitará más reformas es la plaza de San Martín. Foco de referencia de la ciudad antigua y centro de atracción de los repartidores de mercancías para los hosteleros, lo que hace que por las mañanas tenga que sufrir el paso de decenas de camiones, este área acumula la mayoría de los desperfectos detectados, señala Cabezas. Desde ahí, una vez parcheada la plaza, las brigadas de Obras se moverán a todas las calles del entorno, salvo aquellas que han sido reurbanizadas de manera reciente con los fondos de los planes E 2009 y 2010.
La intervención, a corto plazo, se limitará a estas tareas «correctivas», señala Cabezas, quien subraya que son labores ordinarias que «se suelen hacer dos veces al año: antes de Semana Santa y al final del verano o principio del otoño». Los recursos económicos disponibles, condicionados por los recortes que hubo que imponer al final del pasado año para cerrar la tesorería municipal a cero, hacen que por ekl momento no haya previsión de hacer reformas integrales de algunas calles que lo demandan, sobre todo en los huecos que no ha cubierto en Plan E en Santa Marina. Una zona que tendrá que esperar a que haya fondos con los que acometer proyectos como los ejecutados en las calles Cervantes y Varillas, donde se cambió por completo el firme por adoquines de menores dimensiones, que aguantan mejor el peso y sufren menos roturas que las placas que había antes. Un cambio que todavía está aprobado pero pendiente en la calle Cardiles, en la que se actuará cuando pase la Semana Santa y se hayan recibido los materiales necesarios para poder cambiar una de las vías con más tránsito nocturno de todo el Barrio Húmedo.