La procesión del Perdón inaugurará la prolongación de Ordoño II el 19 de abril
El Ayuntamiento confía en que el desfile procesional sea el bautizo social de la nueva vía

Estado actual de las obras de prolongación de Ordoño II, con la antigua estación a la derecha.
El Ayuntamiento de León ha autorizado a la Cofradía Santo Cristo del Perdón a utilizar la prolongación de Ordoño II para acceder a la parroquia de San Francisco de la Vega, en la procesión del Perdón, el martes 19 de abril. «Será el primer acto social de León que lo utilice», aseguró ayer a este periódico la concejala de Fiestas y Turismo, Susana Travesí, aunque espera que el acceso esté abierto al público días antes. No habrá inauguración oficial, pero la utilización del vía por la cofradía, será el bautizo social del tramo. La concejala ya ha comunicado al abad de la cofradía, José María Pérez Castañón, que confía en que, si no ocurre una eventualidad que retrase la obra, la procesión podrá pasar por este nuevo acceso para terminar el recorrido. «Les hemos dicho que no lo incluyan en su programa oficial, porque las obras van a buen ritmo, pero no sabemos lo que puede pasar. Confiamos en que así pueda ser». El Ayuntamiento da respuesta así a una petición de la cofradía, que con el nuevo acceso a la parroquia reducirá en un kilómetro el recorrido tradicional de la procesión, que hasta ahora se desviaba por la calle Astorga, volvía por la calle doctor Fleming hasta llegar a la parroquia. «La utilización de la prolongación será un logro importante. Somos una cofradía humilde y sería muy importante para nosotros», explica su abad. «León ha eliminado la barrera y para nosotros significa embellecer el recorrido, reducirlo en un kilómetro y llenar de gente el último tramo de la procesión, lo que animará a los braceros y braceras, que después de un trayecto de casi cuatro kilómetros, llegan exhaustos».
Lleno total. La procesión del Perdón sale el martes santo desde el patio del asilo de Ancianos Desamparados, en la calle Corredera. Tras el acto del Perdón a favor del penado para el cual se ha pedido el indulto ante el Locus Apellationis en el pórtico de la Catedral, la comitiva enfila de nuevo el descenso por la calle Ancha, para pasar por la plaza de San Marcelo, Santo Domingo, Ordoño II, plaza de Guzmán y, este año, previsiblemente, los aproximadamente 500 metros hasta la parroquia. «El recorrido por la calle Astorga siempre ha sido muy duro», explica el abad de la cofradía, «la gente sigue la procesión desde sus casas, no baja a la calle, y es muy solitario. Los braceros se desaniman porque ya están cansados, se vienen abajo, el Ayuntamiento nos da muy buenas palabras así que confiamos en que se pueda hacer, pero soy consciente de que, al final, tendremos que adaptarnos a la evolución de la obra».
Por primera vez en la historia de la cofradía, fundada en 1964, «esa parte que nunca ha tenido gente se llenará de público», confía el abad, que explica que al finalizar la procesión los hermanos y hermanas braceros realizan un acto sencillo de confraternidad cargado de emotividad como recompensa al esfuerzo realizado, «que congrega alrededor de la parroquia a una media de 5.000 personas que arropan a los cofrades».