04.02.2011

Lo que se pensaba inicialmente que era el comienzo de las obras, consistió en realidad en una simple adecuación del tráfico para comprobar qué impacto podría tener en la circulación la ubicación de una glorieta en la zona. Se habían instalado en la zona de las obras los indicadores reflectantes y poco más a principios de febrero y la glorieta mostraba el estado que se aprecia en la imagen. Al mes siguiente, en marzo, se habló de que las obras podían ser adjudicadas de forma inminente aunque el tiempo demostró que no iba a ser así.