El fin de la chuleta electrónica
La Universidad de León instala inhibidores en la selectividad

Un examen de selectividad en una convocatoria pasada.
No son sólo leyendas urbanas. Los famosos pinganillos o las «chuletas electrónicas» a través de móviles u otros dispositivos tecnológicos son medios utilizados por algunos estudiantes para copiar en exámenes oficiales. No obstante, las órganos académicos oficiales también están al tanto de los avances de la tecnología para combatir los nuevos métodos empleado por quienes incurren en el fraude de copiar.
A fin de evitar este tipo de trampas, la Universidad de León (ULE) ha decidido implantar en las aulas un sistema de inhibidores de frecuencia desarrollados por la compañía nacional Indra.
Los sistemas de inhibición desarrollados por Indra en su Centro de Excelencia en Sistemas de Seguridad (CES) de León constan de un conjunto de transmisores radio estratégicamente distribuidos para cancelar las comunicaciones personales e impedir cualquier conexión con el exterior. La solución de la compañía de TI ya ha sido instalada con resultados muy satisfactorios en 22 centros penitenciarios dependientes del Ministerio de Interior del Gobierno de España y en varios penales de Latinoamérica con el fin de eliminar las actividades delictivas que se puedan realizar a través del móvil. También ha sido utilizada para bloquear las comunicaciones en centros de procesos de datos, salas de juntas y reuniones o durante operaciones especiales. Estos equipos están controlados de forma remota desde un centro de vigilancia donde el operador puede encender los dispositivos, omprobar su estado de funcionamiento detectar cualquier manipulación por parte de personas no autorizadas.
Además, esta tecnología permite delimitar el rango de acción del sistema, evitando, por ejemplo, que la población que reside cerca de los centros penales vea afectadas sus posibilidades de comunicación a través de dispositivos móviles.
La Universidad de León no duda en utilizar esta tecnología para evitar que los candidatos se beneficien de malas prácticas en la realización de los exámenes.
Las universidades cada vez están mas concienciadas de la necesidad de realizar pruebas en las que la legalidad se cumpla a rajatabla y ante la posibilidad de que alumnos hagan trampas prefieren anticiparse y evitar las infracciones.