El Ayuntamiento retoma la venta del cine Abella para acometer inversiones
El plan alcanza también a las oficinas de Fajeros y al tanatorio de Julio del Campo
El alcalde, con los directivos del Banco Herrero, ayer, en la reunión celebrada en el Ayuntamiento.
Las concejalías de Urbanismo y Hacienda iniciaron ayer una ronda de contactos encaminadados a desbloquear la venta del cine Abella en el ámbito de las actuaciones que se llevarán a cabo para hacer frente al plan de inversiones que el nuevo equipo de gobierno del consistorio pretende llevar a cabo.
Fuentes municipales confirmaron la existencia de estos primeros contactos aunque no detallaron el calado de las conversaciones y emplazaron a los próximos días para aportar nuevos datos.
La sala Abella fue inaugurada como cine en el año 1967 y cerró sus puertas en el año 2000. El establecimiento fue adquirido por el Ayuntamiento en el 2003 tras alcanzar un acuerdo para canjear la propiedad, que fue valorada en 709.194 euros. El vendedor, a cambio, se hizo con una serie de derechos urbanísticos.
Las instalaciones se encontraban en un estado especialmente delicado y en aquel momento necesitaba algo más que un lavado de cara para cumplir con la normativa de uso público, así que la situación pospuso las diferentes ideas que surgieron hasta condenarlo al abandono.
Ahora, la intención del Ayuntamiento es poner en marcha las iniciativas necesarias para acabar con esa situación y hacer posible que, a la vez que se le da un uso al edificio, se pueda utilizar el montante económico derivado de su venta para poder acometer otras inversiones.
Legislación vigente. La normativa vigente impide utilizar las partidas que se ingresan por este concepto para cualquier otro que no sea precisamente el de nuevas inversiones. Por todo ello, se busca una salida para el Abella y para las antiguas dependencias del tanatorio de la calle Julio del Campo, que se encuentra fuera de uso en la actualidad.
También se incluyen en el plan las oficinas de la sede mixta de Aguas de León en la calle Fajeros, que inicialmente entraban en un primer plan de ajuste. Como consecuencia de la crisis inmobiliaria, la situación invitó a los anteriores ocupantes del equipo de gobierno a paralizar la operación y esperar mejores tiempos.
Soluciones alternativas. La delicada situación de las arcas municipales la necesidad de desbloquear de una vez por todas este asunto han hecho que Emilio Gutiérrez y su equipo de colaboradores busquen una solución alternativa para este problema.
No obstante, en su día, el grupo municipal del PP criticó «la operación de venta de patrimonio prevista por el anterior alcalde «porque es una prueba evidente de la incapacidad del actual regidor, Francisco Fernández, para gestionar asunto alguno, ya que es una medida que se une a otras de similar barbaridad, como la subida brutal de impuestos y la despedida de decenas de trabajadores, sin ningún informe técnico», según se hacía constar en una nota de prensa fechada a 5 de mayo del 2008.
La venta de la sala Abella y la del resto de los inmuebles que entran en el plan mencionado será objeto de análisis en los próximos días hasta que se adopte una determinación en firme para iniciar los primeros pasos de este ambicioso plan, que se prolonga ya en el tiempo casi un lustro y que ahora podría ver la luz de una vez por todas.