Obituario | Agustín Romualdo Álvarez y Luis Fernández Aller
El Obispado de León lamenta la muerte de dos capuchinos
El pasado día 11 de este mes de agosto falleció en Madrid monseñor Agustín Romualdo Álvarez Rodríguez, obispo y Vicario Apostólico de Machiques, en Venezuela, y no como por error se dio cuenta ayer en estas páginas de Ramiro Díaz Sánchez, quien también ha estado destinado en tierras americanas.
Agustín Romualdo Álvarez Rodríguez tenía 88 años de edad y había nacido en Renedo de Valdetuéjar en 1923. Profesó en la Orden de Franciscanos Capuchinos en 1941, estudió filosofía y teología en León y fue ordenado sacerdote en Astorga en 1949.
En 1950, según daba cuenta el pasado martes el Obispado de León en una nota, se trasladó a tierras de misión venezolanas, donde fue uno de los protagonistas del acercamiento pacífico a los motilones o indios barí que poblaban aquellas tierras, aventura que fue muy divulgada y admirada en aquellos años, según destacaba ayer la diócesis leonesa
En 1986 Juan Pablo II lo nombró Obispo-Vicario Apostólico de aquellos territorios. Con la salud deteriorada regresó a España en 1996 y vivió en estos últimos años acogido en la Enfermería que los PP. Capuchinos tienen en Cuatro Caminos.
El Obispado de León también dio cuenta de la muerte de otro religioso. El día 29 de julio falleció en Madrid el padre capuchino Luis Fernández Aller. Tenía 87 años de edad, 68 de vida religiosa y 62 de sacerdote. Había nacido en La Mata de Curueño, en la montaña central leonesa, en una familia con muchas vocaciones sacerdotales y religiosas. Trabajó pastoral y vocacionalmente en Gijón, El Pardo, Salamanca, León y Madrid.
En los años setenta del pasado siglo comenzó a promover las peregrinaciones a Tierra Santa, como una forma peculiar de apostolado. Esta dedicación justificó una distinción honorífica que le concedió el Estado de Israel.
Su falta de salud le hizo retirarse en el año 2000 a la Enfermería de San Antonio que la Orden tiene en Cuatro Caminos, en la capital de España, donde estaba acogido a la hora de su muerte, según concluye la nota remitida por el Obispado de León.