El Hospital precisa casi dos meses más de obras para terminar la reforma
Sáez Aguado estima que el centro se podrá inaugurar en un plazo de siete semanas.

Algunos servicios afectados por las obras antes del verano.
El hospital de León prorroga su espera para ver colocado el cartel de obras concluidas en la reforma que experimenta desde hace más de once años. A la aproximación efectuada por el gerente del centro hace ya medio año sobre la finalización de las obras se le añade ahora la puntualización del consejero de Sanidad, Antonio Sáez Aguado, que estima siete semanas más para concluir el proceso. Esa estimación supondría que la fecha habilitada para inaugurar el hospital y cerrar la fase de obras se localizaría en torno a la primera o segunda semana de octubre, seis meses después del límite que anunció Juan Luis Burón para liquidar la intervención en el centro sanitario. Antonio Sáez Aguado aseguró ayer que las obras del Hospital de León «están prácticamente finalizadas» y, de hecho, en las próximas semanas, no más de siete, tendrá lugar su inauguración oficial. El matiz temporal llega a casi dos meses. Y la referencia a las obras pendientes se limita a remates, según el consejero. Pero las obras siguen. «En estos momentos —precisó— solo faltan algunos remates exteriores, pero lo fundamental ya está terminado», apreció Sáez Aguado en unas declaraciones que recoge la agencia Ical.
El consejero de mostró convencido de que antes de entrar en la campaña electoral de las generales se habrá podido inaugurar el nuevo Hospital Universitario de León, un carácter, el de universitario.
La historia del Hospital de León y las obras se entrelazan desde hace once años, fecha en la que se emprendió una reforma en contra de algunos colectivos sociales y políticos que preferían la construcción de un centro hospitalario de nueva planta, tal y como se ha abordado el problema de las infraestructuras sanitarias en las ciudades más avanzadas de España. Entonces el Ministerio de Sanidad, al que le competía la gestión de la sanidad pública aún sin transferir al gobierno de Valladolid, defendió la reforma porque el nuevo edificio supondría dilatar demasiado en el tiempo dotar a León de un hospital moderno y puntero.
Más de una década después las piquetas y el cemento siguen presentes en el día a día hospitalario