Los sindicatos denuncian que hay 300 docentes menos y sube la temporalidad
Critican que la Junta no cumple el compromiso de cubrir las bajas en cinco días.

Varios escolares de Primaria, en un colegio de la provincia leonesa.
En Castilla y León los profesores no están en pie de guerra, como en las autonomías donde han decidido ampliar jornadas y reducir interinos, pero eso no quiere decir que el sistema educativo de la Comunidad se escape a los recortes. Los sindicatos de Educación en León denuncian que en los últimos años la plantilla de profesores (tanto con plaza como interinos) se ha reducido en más de 300 personas, a la vez que la temporalidad ha subido por encima del 5% pactado con la consejería de Educación en 2006.
«En León el cupo de profesores se ha reducido entre 300 y 500 en los últimos tres años y a la vez crece el número de interinos, que calculamos que ya está entre un 8% y un 10%. La Junta dice que no por los contratos, pero un análisis pormenorizado muestra que hay muchos que sólo duran semanas y muchas medias jornadas. La temporalidad es absoluta», denuncia Juan Miguel Alonso Vega, secretario provincial de Educación de CC.OO.
Una forma de reducir el número de profesores, advierten los sindicatos, es apurar el ratio de alumnos por aula, o incluso superarlo. «Se está yendo al número máximo de alumnos, lo que no permite desdobles de plantilla y adecuadas medidas de atención a la diversidad», añade Jesús López Iglesias, secretario de Educación de UGT. «Aunque la Junta no va a aplicar las medidas anunciadas por otras comunidades, el recorte en plantillas ya se lleva produciendo los tres últimos años», añade Iglesias.
En este periodo de crisis los recortes se están produciendo especialmente en la cobertura de las bajas de docentes. Los sindicatos educativos critican que a pesar del acuerdo para cubrir bajas en cinco días, la Junta sólo está realizando las sustituciones que superan los 15 días. «Es donde más pueden tirar de recortes y esa va a ser nuestra mayor pelea. Las direcciones provinciales de Educación se escudan en que la baja tiene que ir a Valladolid y después de vuelta a las direcciones provinciales y se pierden unos días, pero sabemos que ahí se está recortando. Sobre todo en los centros grandes, donde hay muchos profesores. Los interinos son siempre los que pagan el pato», explica Mari Luz González, representante de Stele.
Para evitar esta demora en la cobertura de bajas, CC.OO. afirma que este año pondrán en marcha un mecanismo para que, bien los padres o los centros, les avisen a partir del tercer día de baja, para asegurarse de que la misma se va a cubrir. «Están las bolsas llenas de interinos y los alumnos no pueden estar hasta tres semanas sin dar clase de lengua o de inglés porque la administración quiera ahorrar dinero», subraya el responsable de CC.OO.
Añade que este retraso en cubrir bajas es «una tendencia que crece». «Primero se araña una semana, después dos y se acaba sin tener clases de inglés tres semanas y con un profesor de guardia. Sobre todo cuando no son bajas imprevistas. Por ejemplo el año pasado no se cubrió ningún permiso de quince días por matrimonio».
A esto se suma el cierre de algunas unidades educativas. «Se están concentrando en las grandes ciudades y desapareciendo en los pueblos», confirma González, de Stele.