«Mi madre fue de las primeras con carné de conducir en León»
Leyendo el libro está claro que Rajoy conoce la capital leonesa al dedillo. «León es una ciudad de talla humana, y cuando voy allí me gusta recordar los sitios por donde solía andar, que ahora, como les ocurre a muchas personas, me parecen pequeños y antes me parecían muy grandes. Recorro León y ando por la calle Ordoño o el paseo de la Condesa, voy a San Isidoro, voy al colegio de las Discípulas, voy a la catedral, voy al arco de la cárcel, donde cogía el autobús... Recuerdo que hacía un frío de miedo y que me ponía un pasamontañas para protegerme».
Punto y aparte son las palabras de recuerdo a su madre, que murió en 1993, con 61 años, víctima de una leucemia. En el libro asegura que «fue una de las primeras mujeres que aprendió a conducir en León». «La recuerdo al volante del Dauphine de la familia, con gran seguridad y turnándose con mi padre cuando los viajes eran muy largos, como el de León a Villagarcía, que duraba un día entero».
Y a modo de resumen, añade: «No era ese tiempo de mi infancia y adolescencia una época en la que lo material contara mucho. Los modestos niveles económicos de la España de entonces imponían una cierta sobriedad. Las Navidades y los Reyes Magos, como en general en las familias españolas, eran quizá una excepción».