Crecen las dudas sobre las fechas de entrada en servicio de la vía
Frente a la cicatería del Gobierno con la obra que se ofrece como solución al retraso secular de las comunicaciones entre León y Asturias, Fomento sostiene contra viento y marea que a finales de 2012 entrará en servicio la variante de Pajares, un plazo que se antoja muy ajustado atendiendo al actual ritmo de los trabajos. Hace un año aún permanecían contratados más de 500 trabajadores, según destaca La Nueva España. En estos momentos, los diferentes lotes de la obra suman poco más de cien. Además, las empresas parecen haber recibido órdenes para intentar ocultar esta paralización. Los delegados sindicales, según denuncian, están encontrando muchos problemas para acceder a los tajos, cuando hasta hace unos meses no encontraban demasiadas dificultades para realizar sus labores de seguimiento. En estos momentos se puede decir que la obra de la variante de Pajares está prácticamente aletargada a la espera de que el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias adjudique el proyecto de las vías y catenarias. El drástico recorte de actividad se hace sentir también el tejido económico del valle del Huerna. Los hosteleros reconocen que las ventas, tras años de bonanza al calor de las obras, han caído drásticamente. El propio Ministro de Fomento, José Blanco, anunció hace dos semanas que antes de que concluya la presente legislatura, en noviembre, saldrá a licitación el proyecto de electrificación, comunicaciones y seguridad de la Variante. Lo hará con un retraso de un año sobre el calendario.