Alejo pide a los guardias que sean cercanos a la gente del mundo rural

Distinciones a agentes destacados en servicio.
El delegado del Gobierno en Castilla y León, Miguel Alejo, reivindicó la celebración del Día del Pilar como algo «imprescindible»y «que no sobra» dado que sirve para «ver lo que se ha hecho» y reconocer «el extraordinario trabajo» que realiza día a día la Guardia Civil. Alejo, que se sumó a los actos organizados en León, respondió así a las declaraciones realizadas por la Asociación Unificada de Guardias Civiles que cuestionó la necesidad de esta fiesta dado el «derroche» que supone.
El delegado del Gobierno en la Comunidad aseguró que la Guardia Civil «ya conoce el afecto que le tiene la sociedad» pero es necesario reconocer «su trabajo», el de los que están en activo y el de los que «por servir a la paz, a la seguridad y a la tranquilidad de los españoles dieron su vida en cumplimiento de su deber». «Esto es lo que significa la fiesta y para esto la hacemos», dijo, y trasladó a aquellos «que tienen dudas de si esto hay que hacerlo o no» que «deben entenderlo y comprenderlo». Alejo recordó que la Benemérita en Castilla y León, donde cuenta con 270 puestos y 7.000 agentes, «realiza un extraordinario trabajo en las carreteras, en las calles, en los caminos y en los pueblos» en tres sentidos, «la seguridad, la prevención y la persecución del delito». Del mismo modo, apostó por «redoblar» su presencia en las zonas rurales, donde vive «el 45 por ciento» de la población de la Comunidad. Y pidió a los agentes del cuerpo que sean «cercanos a la gente que vive en esos pueblos, tan nbecesaria para sostener el equilibro en el territorio». Asimismo, el delegado del Gobierno señaló la «imprescindible y necesaria» labor de la Benemérita, y «más en estos momentos» y por ello, pidió que no se baje la guardia. «Habrá cambios orgánicos o políticos, pero seguirá la labor y la entrega de la Guardia Civil», concluyó Alejo.