El turismo se recupera en la provincia y crece un 11,6% entre enero y septiembre
El puente volvió a llenar los establecimientos, que temen un bajón a partir de ahora.

La cifra de viajeros crece, aunque son más conservadores en el gasto que realizan.
«A partir de ahora esperamos un bajón terrible, tenemos que estar preparados porque el invierno va a ser muy duro». Lo asegura Pedro Llamas, presidente de la Asociación de Hosteleros de León, después de reconocer que el puente de los Santos ha cerrado un bueno otoño para el turismo leonés. Coincide Jaime Quindós, presidente de Unión Hotelera Leonesa, que sin adelantar cifras de ocupación explica que el puente ha llenado los hoteles, y que septiembre y octubre han sido «buenos meses, después de que junio y julio fueran más flojos que el año pasado». Los dos ven con preocupación el futuro inmediato, aunque con distintos matices.
A corto plazo hoteles y restaurantes tienen la esperanza de que el puente de los días 6 y 8 de diciembre vuelva a darles un respiro. Será además un puente «repartido», no todos los turistas coincidirán los mismos días ya que los festjvos caen en martes y jueves.
De momento lo que reflejan las cifras no coincide con la sensación que manifiestan los responsables de las asociaciones relacionadas con el sector turístico. La Encuesta de Ocupación Hotelera del Instituto Nacional de Estadística (INE) desvela que entre enero y septiembre la provincia alojó en sus establecimientos a 559.509 viajeros, lo que supone un incremento del 11,6% sobre los 501.202 turistas del mismo periodo del año anterior. La cifra roza los más de 561.000 que llegaron a León en los nueve primeros meses del 2009, aunque está lejos de los casi 589.000 del 2008 y más de los 635.346 que antes del invierno habían pasado por la provincia en el 2006, el mejor año del ciclo.
Del total de viajeros un 81% fueron españoles, aunque se observa una recuperación importante también del turismo procedente del extranjero.
Este año el mejor mes ha sido agosto, aunque lejos de las cifras de agosto del 2007, que registró el mayor número de viajeros en un mes de los últimos trece años: sólo en esas fechas se superaron los 100.000. Este año el mes veraniego por antonomasia recibió 93.593 visitantes, mientras que enero y febrero fueron los más flojos con 30.711 y 36.880 respectivamente.
Las cifras registradas hasta el momento, a la espera de ver cómo concluye el año, inciden en la recuperación del turismo local. Ya en el 2010 la cifra de viajeros que se alojaron en los establecimientos de la provincia aumentó un 4,8% sobre el 2009, el año que se tocó fondo. Llegaron 749.200. El 2007 fue el mejor año del ciclo, con más de 826.000 turistas que pasaron por los hoteles leoneses.
Más conservadores. Sin embargo, la recuperación del número de viajeros no parece ir de la mano con una recuperación del consumo. Pedro Llamas asegura que el sector encadena 45 meses seguidos de bajadas en las ventas, aunque ve el futuro con cierto optimismo: «Creemos que a partir de abril puede remontar e iniciar una mejora. Al menos, habremos tocado fondo, así que cualquier comparación será para mejor». Llamas asegura que el consumo en la hostelería leonesa está «en niveles del 2000»; y que no sólo se sale menos sino que se consume con mucha más mesura: «El que antes tomaba una caña ahora toma un corto, y el que pedía un Rioja ahora pide un vino más barato».
Tampoco la campaña de Navidad, donde tradicionalmente se acumulan una buena parte de las comidas y cenas fuera de casa, parece que tenga mucha prisa por arrancar. «Antes enseguida se llenaban las reservas, porque luego todo el mundo quiere los mismos días; ahora está, de momento, muerta».
El presidente de los hosteleros leoneses advierte de que «muchos establecimentos se quedarán por el camino». Y lamenta que el recurso al bar como fórmula de autoempleo «esté dejando una cadena importante de impagos: se cierra un bar y alguien lo coje, pero no puede pagar, así que se alquila a otra persona,... El negocio no es tan fácil como piensan algunos».
Llamas indica también que las cosas «ya no van a volver a ser como antes, porque la gente ha ajustado mucho el gasto. Sobre todo el que realizaba a diario. Pero ya estamos viendo el final del túnel. Aquí entramos en la crisis más tarde que en Madrid o Barcelona, por ejemplo, y allí ya están saliendo. León irá después», explica.