El Procurador del Común se traslada a partir de mañana a su nueva sede, tras una inversión de 3,2 millones de euros
La reforma ha solucionado las carencias de espacio a las que se enfrentaba la institución, que se encontraba provisionalmente en la Casa del Peregrino desde su creación en 1995
El Procurador del Común se trasladará a partir de mañana en su nueva sede, ubicada en la calle Sierra Pambley de la capital leonesa, después de que las obras de rehabilitación del inmueble concluyeran con cinco meses de anticipación sobre la fecha prevista. En la obra, la Junta invirtió 3,2 millones de euros, el 21 por ciento menos de lo presupuestado inicialmente.
La institución que se encarga de proteger y defender los derechos de los castellanos y leoneses tiene ya su ubicación definitiva en la céntrica calle de la capital leonesa. Ocupa un edificio de estilo neorrenacentista muy próximo a la Catedral, inaugurado el 1 de enero de 1902 como Banco de España y que 57 años después acogió la Jefatura Provincial del Movimiento, y más tarde la Delegación Territorial de Cultura de la Junta y el Museo de León.
El inmueble, propiedad de la Consejería de Hacienda, se encontraba en desuso desde 2006 a pesar de su privilegiada localización. De ahí que el Gobierno regional decidiera recuperar su valor mediante su conversión en sede oficial del Procurador del Común. Con su adscripción a la institución autonómica, ésta asume la gestión, administración y conservación de las dependencias, si bien seguirá siendo propiedad de la Junta.
La reforma del edificio ha permitido solucionar las carencias de espacio a las que se enfrentaba el Procurador del Común, que se encontraba provisionalmente en la Casa del Peregrino de la capital leonesa desde su creación en 1995. En su nueva sede dispondrá de más superficie, puesto que pasará de alrededor de 500 metros cuadrados útiles a 1.692.
El coste de la recuperación ha sido sufragado íntegramente por la Consejería de Hacienda que dirige Pilar del Olmo. Con la finalización de los trabajos, la consejera cumple el compromiso que adquirió con el Procurador del Común, con quien firmó un convenio de colaboración para dotar de sede definitiva a la institución el 29 de septiembre de 2006.
La adaptación del inmueble a las necesidades del Alto Comisionado de las Cortes y al Código Técnico de Edificación obligó al desmontaje, vaciado y reconstrucción de la estructura interior, siguiendo el proyecto de los arquitectos Ramón Cañas Aparicio y Carlos Sexmilo Huarte. La rehabilitación comenzó el 7 de septiembre de 2009 y ha sido realizada por la empresa Dragados, que disponía de 23 meses para su ejecución.
El buen ritmo constructivo permitió que ese plazo, que concluía el 7 de agosto de 2011, se acortara en cinco meses. A partir de ese momento la Junta inició los trámites administrativos necesarios para la ocupación de la sede, que culminaron con la recepción definitiva de las obras el pasado 13 de julio.
El edificio consta de semisótano, planta baja, primero y segundo piso, y bajo cubierta, todo ello en torno a un patio interior. De acuerdo con lo proyectado, el semisótano se destina a archivo, sala de usos múltiples y de exposiciones, sala de reuniones, aula y dependencias de servicio e instalaciones. En la planta baja, además del acceso principal y la zona de atención al público -que goza de gran protagonismo dada la vocación de servicio al ciudadano del organismo-, se encuentran el Registro, el área de Secretaría General, el control de seguridad y la imprenta.
La primera planta se ha habilitado para la Asesoría Jurídica y otras oficinas administrativas. En el segundo piso está el despacho del máximo responsable de la institución, así como las oficinas destinadas a sus adjuntos. Por último, en la planta bajo cubierta se ubican más archivos, instalaciones varias y la sala de informática.
La ubicación del edificio, en pleno casco histórico de León, obligó a efectuar un estudio arqueológico previo al inicio de la reforma. Este análisis reveló que el inmueble se asienta sobre una parte del campamento romano de la Legio VII Gemina y, en concreto, en lo que fue el patio interior de los Principia o cuartel general.
Los sondeos arqueológicos y las excavaciones posteriores descubrieron restos de cimientos de los plintos de posibles esculturas, además de una base de hormigón que podría haber servido como asentamiento para el pórtico de los Principia. Con el fin de garantizar su conservación, se procedió a replantear la posición y tipología de la cimentación, así como a adaptar algunos espacios interiores. Esto ha hecho posible la integración de los restos en el recinto, de modo que quedan a la vista y podrán ser observados por los ciudadanos que acudan a solicitar la ayuda del Procurador del Común.