Esclavos leoneses en el siglo XXI
La provincia suma más de 100 detenciones por delitos de explotación laboral y sexual desde el año 2007 con un incremento de arrestados españoles en los últimos años.

Durante el año 2011 se produjeron dos detenciones por delitos de explotación sexual.
Es la esclavitud del siglo XXI y, en muchas ocasiones, suele pasar desapercibido a pesar de su importancia. Es la trata de personas o, lo que es lo mismo, el tráfico o el comercio de personas con propósitos de explotación en su abanico más amplio de posibilidades.
Para acabar con este modo de sometimiento se han realizado 109 detenciones en la provincia de León desde el año 2007, siendo las infracciones de inmigración clandestina las más numerosas, con un total de 78 personas detenidas.
Estas operaciones, llevadas a cabo tanto por la Policía Nacional como por la Guardia Civil, se dividen en delitos por explotación laboral, por explotación al derecho de los trabajadores, por explotación sexual y, el ya citado anteriormente, delito por inmigración clandestina.
Un dato que adquiere especial relevancia se fundamenta en los delitos por explotación sexual. A pesar del elevado número de actuaciones que ha protagonizado la Policía Nacional a lo largo de los años, sólo se han producido tres detenciones, una de ellas en el año 2010 de un hombre de nacionalidad brasileña, y las dos restantes en el año 2011, de un español y un portugués.
Represalias contra las víctimas. Es en este aspecto donde, en mayor medida, se pone de manifiesto el miedo a denunciar de las víctimas, que temen las represalias que tanto ellas como sus familias, puedan sufrir a manos de la red ilegal que les obliga a trabajar en unas condiciones ilegales, o en contra de su voluntad, con el fin de sufragar la deuda que adquieren por el pago del transporte desde su país de origen hasta el lugar de destino.
Por otro lado, y a pesar de ser el delito que más detenidos suma, desde el año 2009 no se ha producido ningún arresto por inmigración clandestina. Los 78 detenidos se produjeron durante los años 2007, con un total de 44, y 2008, cuando la cifra desciende hasta los 14. La razón fundamental de este descenso en los delitos de inmigración radica en la crisis económica actual.
En lo que se refiere a delitos en materia de explotación laboral, todos los detenidos, cuatro, poseen nacionalidad española.
Por último, y en cuanto a los delitos de explotación al derecho de los trabajadores, sólo se produjo uno, en el año 2010, cuyo detenido también fue una persona española.
Otras personas, calificadas como «víctimas informadas», son aquellas a las que se les informa de que están cometiendo una actividad ilegal- en contra de su voluntad- y, queda a su juicio, denunciarlo o no.
En esta situación de víctimas informadas se han localizado desde el año 2007 a un total de 21 personas, 20 de las cuales poseían nacionalidad brasileña y uno paraguaya. Estas actuaciones se llevaron a cabo en el año 2009, con 19 intervenciones, y en el 2011, cuando se produjeron dos avisos.