La guerra política llega al juzgado
Llorente reclama una multa de 200 euros a Carrasco por injurias, mientras la defensa pide la absolución porque entiende que se criticaba la acción no a la persona .
Matías Llorente, portavoz del PSOE en la Diputación Provincial, mantuvo ayer en el juzgado la acusación de una supuesta falta de injurias contra la presidenta de la Diputación Provincial, Isabel Carrasco, a la que atribuye la autoría de la frase «Hay que ser hijo de puta para traer esto aquí».
Los hechos denunciados ocurrieron tras interesarse en el turno de ruegos y preguntas del Pleno del pasado 29 de enero por la presunta utilización fraudulenta de forfaits de invitados y equipos de esquiar del personal de la estación de San Isidro por parte de su compañero sentimental, su hija y el novio de ésta.
Llorente explicó que, para evitar la vía judicial, había sugerido a Carrasco que le pidiera disculpas por los insultos para zanjar el tema. «Me contestó: ‘Me encantará verme con usted en los juzgados’ y aquí estamos». Negó a preguntas de la defensa tener pruebas documentales de la utilización de los forfaits y del material «pero me lo han dicho los testigos que lo vieron». También explicó que estaba seguro que los anoraks que lucían los familiares de la presidenta eran de la estación «porque no se venden al público. La única posibilidad es que los cogieran de allí y les quitaran los emblemas». Sin embargo, no encontró respuesta cuando el letrado le preguntó si sabía que los escudos estaban bordados y era imposible arrancarlos.
Demetrio Alfonso Canedo, viceportavoz para El Bierzo, testificó que había oído a Isabel Carrasco decir: «Menudo hijo de puta está hecho este tío» pero no escuchó claro lo de «ya le llegará la hora» y Nicanor Sen, diputado entonces, afirmó que la presidenta «verbalizaba un pensamiento».
La Magistrada titular del Juzgado de Instrucción número 3 visionó hasta tres veces el DVD aportado como prueba por las partes, una grabación de la tele, en la que el sonido en la sala fue casi imperceptible: «Ni escucho nada ni soy capaz de entender lo que dice», reconoció la juez.
Los testigos de la defensa reconocieron haber escuchado la expresión en boca de Isabel Carrasco. Jaime González, portavoz del PP en la Diputación, subrayó que en el comentario de la presidenta «no había intención directa contra nadie» y negó la existencia de forfaits de invitados.
Marcos Martínez se mantuvo en las mismas tesis: «No era oportuno sacar ese tema siendo mentira». «¿Y si hubiera sido verdad?» le inquirió el letrado de la acusación: «Tampoco», respondió el vicepresidente primero de la Diputación.
José Antonio Velasco, diputado del PP, insistió en los mismos términos: «No podía referirse a nadie concreto porque había pasado bastante tiempo desde que había terminado el Pleno».
El letrado de la acusación pidió una multa de 20 días a razón de diez euros diarios y la defensa la libre absolución. Según el abogado defensor, procede la libre absolución: « La Vanguardia llamó lo mismo a Farruquito y el juez entendió que criticaba la acción, no a la persona».