López pulsará hoy la opinión de los sectores del PSOE para decidir la gestora
La nueva gestora del partido tendrá siete miembros y será nombrada en una semana.

Óscar López, en el Pleno.
Pasar página. Eso es lo que quiere hacer el secretario autonómico del PSOE, Óscar López, en su partido en León y quiere que sea cuanto antes. Por eso, hoy mismo viajará a León para reunirse con quince personas de diferentes sectores del partido en la provincia, a fin de pulsar todas las sensibilidades, que le permitan decidir quién formará parte de la nueva gestora.
En este encuentro, según ha podido saber este periódico, el máximo responsable de los socialistas en la Comunidad quiere conocer de primera mano cuál es la opinión de todos los sectores del PSOE en la provincia, que le permitirá tomar la decisión sobre cómo y con quién poner en marcha la nueva junta gestora, que será la encargada de dirigir al partido hasta el próximo congres provincial.
Un cónclave que, una vez fijado el nacional para la primera semana de febrero —algo que aprobará este sábado el comité federal— no se celebrará al menos hasta el mes de junio próximo. Antes deberá reunirse el autonómico y los estatutos del partido fijan un plazo de 60 días entre congreso y congreso.
Lo que ya tiene claro Óscar López, siempre según las fuentes a las que ha tenido acceso DIARIO DE LEÓN, es el número de personas que formarán la gestora: siete. Otra cosa son los nombres, que el secretario autonómico espera salgan de las reuniones que hoy mantendrá con diversos socialistas.
Pedro Muñoz, entre los candidatos . Otra de las incógnitas a despejar será la de saber quién se encargará de presidir esa gestora, un puesto para el que suena con fuerza el secretario de Organización del PSOE de Castilla y León, el abulense Pedro Muñoz, tal y como adelantó este periódico. La decisión aún no está tomada por parte de Óscar López, aunque Pedro Muñoz se encuentra de los primeros en la quinielas de nombres con los que trabaja el líder del PSOE castellano y leonés.
El caso de la millonaria indemnización de 554.000 euros que el ex alcalde, Francisco Fernández, cobró de la Caja fue el detonante de la peor crisis interna que ha vivido el PSOE leonés en su historia. El escándalo se llevó por delante a Fernández, que dimitió de todos sus cargos, incluido el de secretario provincial del partido.
Los estatutos federales del PSOE dejan claro que, una vez dimite o cesa el secretario provincial queda cesada automáticamente toda su junta directiva. El ex alcalde presentó su dimisión el 28 de octubre y, al día siguiente, la dirección autonómica asumió el control del partido, que pasó a estar bajo la batuta de Pedro Muñoz, eso sí mandatado por López.
A la vez, el comité electoral, al frente del cual López colocó a Ibán García del Blanco, pasó a ejercer la supervisión y organización de todos los actos de campaña, tal y como también recogen los estatutos socialistas. Al de Fernández se sumaron después los escándalos del puesto creado en la Ciuden para la número dos del partido, Belén Fernández, y el caso de Del Blanco, que cambió su domicilio de León a Cortiguera para cobrar la dietas y el kilometraje de la Diputación, pese a ser diputado por León y en el Bierzo.