san andrés del rabanedo
El alcalde no podrá eliminar la tasa de basuras que prometió en campaña
Chamorro explica que es un imperativo de la ley de residuos aprobada en julio.

Contenedores de recogida selectiva lateral para basura orgánica y envases.
El alcalde de San Andrés, Gregorio Chamorro, no podrá eliminar la tasa de basura, tal y como prometió en su campaña electoral al haberse modificado la ley de residuos que prohibe expresamente este punto. Así lo explicó Chamorro en respuesta a las críticas vertidas por el portavoz de IxSa, Luis Herrero Rubinat, que acusaba al regidor popular de incumplir su promesa.
Gregorio Chamorro aseguró que la Ley 22/2011, de 28 de julio, de Residuos y Suelos Contaminados fue posterior al compromiso adquirido con los ciudadanos por lo que «no es un incumplimiento por mi parte sino una imposibilidad legal que viene dada por una disposición posterior a mi elección», y así se lo han hecho saber los técnicos municipales.
De hecho, el alcalde de San Andrés argumentó que en el artículo 11 de esta nueva normativa se establece claramente que cada persona tiene que pagar por los residuos producidos.
«De acuerdo con el principio de quien contamina paga, los costes relativos a la gestión de los residuos tendrán que correr a cargo del productor inicial de residuos, del poseedor actual o del anterior poseedor de residuos de acuerdo con lo establecido en los artículos 42 y 45.2», resalta dicho artículo.
Chamorro va más allá y se refiere al artículo que deja claro que «los residuos tendrán siempre un responsable del cumplimiento de las obligaciones que derivan de su producción y gestión, cualidad que corresponde al productor o a otro poseedor inicial o al gestor de residuos». Las arcas municipales recaudan por la tasa de basuras alrededor de 300.000 euros al año.
Por otro lado, el último Pleno del año, que se celebrará hoy, aprobará el nuevo convenio con la empresa concesionaria del servicio de recogida de basuras (Urbaser) que fija un precio bastante inferior al actual por esta actividad pero manteniendo los mismos servicios hasta noviembre del 2012, cuando expira el contrato actual. Durante estos meses, el equipo de gobierno procederá a la redacción del nuevo contrato tras un exhaustivo estudio de las necesidades actuales. Además, el Ayuntamiento tiene que hacer frente a la deuda contraída con Urbaser que supera los 20 millones de euros.
La sesión plenaria también dará el visto bueno a la cuenta general del 2010, a la aprobación de las bases para solicitar un crédito, el reconocimiento extrajudicial de deuda y el estado de las cuentas en el primer trimestre del año.