La AP-66 registra 9.290 vehículos diarios, casi un 3% menos
La autopista León-Campomanes cierra el año con una intensidad media diaria de tráfico (IMD) de 9.290 vehículos, una cifra que supone el 2,98% menos que durante el 2010. Un hecho que la concesionaria atribuye fundamentalmente a la crisis económica que obliga a conductores de turismos y camiones a optar por el puerto de Pajares para llegar a Asturias o realizar el trayecto contrario, en lugar de tomar la AP-66.
Durante el primer semestre, registró 1,47 millones de vehículos, un dato que revela que desde el 2005 esta vía de comunicación no contaba con unos números tan bajos, cuando contabilizó en el mismo periodo 1,41 millones.
De enero a junio han accedido a la autopista de pago una media de 8.121 vehículos al día, un 10% menos que el flujo computado en el primer semestre del 2008.
La reducción respecto al tráfico del año pasado ronda el 4%, algo menos que la media de las autopistas españolas, que es de un 7%. Hasta la llegada de la crisis, la progresión en el tráfico de esta gran infraestructura entre León y Asturias había sido constante.
Punto de inflexión. Así, en 1997, la media diaria era de 4.995 vehículos frente a los 10.288 clientes al día anotados diez años después. La curva descendente de este año ya se apuntaba en un informe de la consultora KPGM, por lo que a los responsables de Aucalsa no les ha extrañado ese «punto de inflexión» que se esperaba «a lo largo del año 2011 en los tráficos de la autopista».
Las estaciones de peaje de la AP-66 registraron el año pasado el paso de 9.568 clientes diarios, un 4,1% menos que en el 2009, lo que supone el mayor retroceso histórico en el número de tránsitos de esta infraestructura en un solo ejercicio.
Todos los clientes transitaron por uno de los peajes más caros por kilómetro recorrido que existe en España. Únicamente superan a la León-Asturias por Adanero, las radiales madrileñas y el eje a Barajas.
Aucalsa ya puso en marcha hace unas semanas todo su dispositivo invernal contra las nevadas. El centro de coordinación en el área de La Ablaneda, en la vertiente asturiana, donde se concentran gran parte de los servicios en cuatro edificios: un hangar para los vehículos, un taller para atender emergencias, un almacén de sal contra la nieve y un vestuario de personal. En la Magdalena existe otro complejo con los mismos servicios.