Vestas no aclara si la cadena mundial de despidos afectará también a León
La multinacional Vestas, líder mundial en la fabricación de aerogeneradores, acaba de anunciar que despedirá a 2.335 trabajadores del grupo, la mitad de ellos en Dinamarca. Supone el 10% de su plantilla en todo el mundo. Un total de 449 despidos se centrarán en las plantas que tiene en Alemania, Italia, Suecia y España, donde cuenta con varias factorías, entre ellas la que emplea a alrededor de 600 personas en Villadangos del Páramo en León.
De momento, el vicepresidente de Vestas Nacelles España y responsable de la factoría leonesa, Sébastien Tremblais, no aclaró ayer a este periódico si la decisión afectará a la plantilla de León, remitiéndose al comunicado general hecho público en la web por el grupo desde Dinamarca.
Ya se conoce, sin embargo, que los despidos en las factorías europeas afectarán sobre todo a trabajadores dedicados a control de sistemas y soporte.
Vestas tiene previsto también cerrar una de sus fábricas en el mundo, aunque tampoco especificó cuál será. El objetivo de los despidos y el cierre de una de las factorías tiene como finalidad reducir en 150 millones de euros sus costes fijos. Incluso, se plantea despedir a otros 1.600 trabajadores de sus plantas en Estados Unidos dentro de esta estrategia de ahorro.
El pasado otoño, Vestas León alcanzó su mejor pico de empleo desde su instalación en la provincia. La empresa logró pasar en menos de tres años de los 200 empleados a los 600 actuales, más de 150 de ellos contratados durante la primavera y el verano del 2011.
Se trata de una expansión temporal que tiene como fin atender el incremento de pedidos recibidos por la factoría leonesa. Francia y Alemania suponen los mejores mercados para esta planta, desde donde salen los componentes de los aerogeneradores destinados a molinos de viento que se ensamblan en Villadangos desde el 2007.
Un nivel de producción que está pendiente de que en España se despeje la incertidumbre del marco legal del sector eólico y su potencialidad a partir de enero del 2013. A pesar de la crisis que vive este ámbito energético en España, Villadangos sigue a buen nivel por los pedidos procedentes de la UE.