La estafadora llegó a convencer a su familia para que invirtiera en el fondo
Mari, como era conocida, no ocultaba su alto tren de vida: dos chalés y un BMW.

La casa familiar de Mari, en Vilecha, está cerrada desde que saltó el escándalo.
No sólo cayeron en la trampa sus clientes. María C. también convenció a sus propios familiares para que metieran sus ahorros en el negocio piramidal que ha resultado ser una estafa de más de 2 millones de euros.
Mari, como era conocida esta empleada de Caja España-Duero, no ocultaba su alto nivel de vida, aunque no se correspondiese con su categoría profesional en la entidad. A su casa en Vilecha suma otro chalé en construcción en Las Lomas, una de las zonas más caras de León, y un BMW 730 con el que se movía por la capital, cuyo coste supera los 80.000 euros, según ha podido saber este periódico.
Hasta hace un año y medio, el negocio no levantó sospechas. Era más rentable que ninguno, pero cómo iba a ser dudoso si la propia Mari, como la conocían en la oficina de Caja España-Duero en la plaza de Michaisa, tenía a sus propios familiares.
Así, poco a poco, fue creciendo hasta el punto de que algunos de los afectados tenían metido su dinero desde hace una década. Pero todo cambió cuando muchos empezaron a reclamar sus ahorros. Mari sólo daba largas a los clientes del fondo. Eso sí, cuando iban a la oficina se quedaba con muchos de los recibís que les había dado con su firma y el membrete de Caja España-Duero, que tan importantes serían ahora para reclamar el dinero con la excusa de que tenía que actualizar la documentación. La mayoría, según añaden las mismas fuentes, sólo guarda como prueba algún sms.
Divisas. Mari decía a sus clientes que el producto financiero que les ofrecía era un cambio de divisas o un fondo de inversión gestionado desde Caja España-Duero. Aunque la sospecha la tenían todos, porque llegaba a ofrecer rentabilidades del 100 por 100, nadie quería dar marcha atrás viendo el dinero que podía llegar a ganarse. La bola se fue haciendo tan grande que Mari ya no tenía capacidad para recuperar el dinero. Ahí empezó el principio del fin.
Posible despido. El Comité de Dirección de Caja España-Duero podría decidir hoy el despido de Carmen C. a la vista del informe realizado por la entidad sobre la presunta estafa. Ese expediente entiende que su actuación ha perjudicado los intereses de Caja España-Duero. Carmen C., Mari para sus clientes, está ya suspendida de empleo y sueldo después de que se conociera el escándalo a nivel público. Antes, la Caja ya la había trasladado de Michaisa al Portillo.
Afectados . Otra de las claves de la presunta estafa es qué decisión van a tomar los afectados en las próximas semanas. Hay muchos que se sienten estafados como con el timo de la estampita y no quieren aparecer públicamente. Que se sepa que son afectados por una estafa en la que muchos metieron 30.000 euros. Incluso 200.000 en algún caso.
Sin embargo, todos temen perder todo lo invertido. La Justicia, además, ya ha manifestado que no va a tomar ninguna medida de oficio, ya que entiende que los afectados tienen sus propios mecanismos de defensa.