La Cámara recorta plantilla y congela salarios al perder el 80% de sus ingresos
Lamelas desmiente que haya despidos, aunque sí «varios acuerdos» para irse.

Manuel Lamelas Viloria, en su despacho de la Cámara de Comercio de León.
Los ingresos de la Cámara de Comercio e Industria de León han caído entre un 75 y un 80% en el último año, es decir, en dos millones sobre los 2,5 millones del presupuesto de la institución del año pasado. Practicamente el porcentaje que corresponde a las cuotas que de manera obligatoria tienen que pagar las empresas, al menos hasta que entre en vigor la norma que desvincula a los empresarios de esta obligación. Una ley que ha puesto contra las cuerdas a las instituciones camerales, que han visto descender además sus ingresos por formación, alquiler de salas, expedición de certificados,... Cuestiones que en todo caso apenas aportaban un 10% de los ingresos totales.
En cualquier caso el presidente de la Cámara de León, Manuel Lamelas Viloria, aseguró ayer que de los 40.000 afiliados «obligatorios» que todavía tienen apenas 20.000 pagan sus cuotas, la mayoría de ellos menos de 20 euros al año. A partir de la entrada en vigor de la ley sólo tendrán obligación de pagar las que facturen más de 10 millones de euros anuales.
«No es un despido». Esta situación ha llevado a la Cámara a replantearse sus gastos, «a pesar de que habíamos hecho bien los deberes y aún tenemos un colchón», según el presidente. Un replanteamiento que pasa por una reducción de la plantilla y la congelación de los salarios de los trabajadores.
Entre los puestos recortados está el del gerente, que desde este martes ha dejado la institución. Lamelas asegura que la marcha del gerente «no es un despido, ha sido de mutuo acuerdo. Él tiene su despacho privado, y seguiremos colaborando».
El presidente asegura que otros «dos o tres» trabajadores también han llegado a «acuerdos» de este tipo, y explica las causas: «Todos ellos tienen otro tipo de negocios. Hasta ahora en la Cámara sólo se trabajaba por la mañana y podían compatibilizarlos; ahora hay horario partido y ya no es posible estar en las dos cosas».
En cualquier caso, Lamelas Viloria asegura que se están buscando alternativas para mantener vivas unas instituciones «que son centenarias y que desde todas las administraciones se definen como necesarias, aunque ahora deben darnos nuevas atribuciones para que no desaparezcan».
Salarios y futuras medidas. De momento, para hacer frente a la situación, a parte de la reducción de plantilla desde la Cámara de Comercio se ha optado también por la congelación salarial. «Intentamos hacer las cosas de manera razonable y pacífica. Los trabajadores tenían unos salarios muy dignos, y se han respetado. Pero la situación es muy difícil, no quiere decir que no tengamos que tomar alguna medida más para ajustarnos a ella».