El Dulce Nombre y la Redención caminan a la Semana Santa
El besapie y la bendición de una nueva talla, pautas de fervor en la ciudad .

Acto solemne del besapie, celebrado ayer por el Dulce Nombre.
La cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno inauguró ayer los actos semanasanteros en el 401 año desde su fundación con el solemne besapie a su imagen titular de Nuestro Padre Jesús Nazareno. Como todos los años, pero éste quizá más que nunca, el acto fue seguido por cientos de leoneses en la capilla de Santa Nonia. Tras una eucaristía que cerró la tarde, la próxima cita de la cofradía será el Solemne Triduo los días 31 de marzo y 1 y 2 de abril. Como manda la tradición, el acto del besapie contó ayer con la presencia de los hermanos de Jesús, vestidos de riguroso traje negro, como manda la tradición, con camisa blanca y corbata negra. Más allá de su autoría, que unos atribuyen al círculo de Gregorio Fernández y otros a Pedro de la Cuadra, en el siglo XVII, la imagen del Nazareno es la más popular y sentida de la Semana Santa de León. El año pasado, su lento caminar fue seguido por millones de personas en la Jornada Mundial de la Juventud en Madrid en presencia del Papa Benedicto XVI. Restaurada en el año 1944, a cargo del escultor Víctor de los Ríos Campos, quien recompuso la cabeza retallando la melena en madera, construyendo un cuerpo, los pies que se habían de ver bajo la túnica y las manos, su imagen conmueve a todo el que la ve, especialmente en esa «amanecida» del Viernes Santo, como diría el cronista Cayón Waldaliso, cuando sale de su ‘casa’ de Santa Nonia para recorrer León en la procesión de Los Pasos, mención especial en la declaración de Interés Turístico Internacional de la Semana Santa de León.
Bendición. Ayer se culminó uno de los proyectos más largamente acariciados por la Cofradía de Nuestro Señor Jesús de la Redención en los últimos años. Con la Solemne Bendición de la nueva imagen de Nuestra Madre de la Divina Gracia, se cumplen los anhelos de los Hermanos de la penitencial leonesa del Domingo de Ramos, puesto que se han sobrepasado incluso todas las expectativas iniciales. Así, la iglesia conventual de San Marcos acogió uno de los actos más destacados de esta Cuaresma. La Solemne Eucaristía oficiada por el prelado de la Diócesis, monseñor López Martín, y presidida por una larga lista de autoridades de todos los ámbitos, servirá de marco para una Bendición que contará con dos padrinos de excepción: el empresario leonés David Álvarez y el director del Parador.