Más de 2.500 bercianos claman contra una reforma «injusta» en Ponferrada

Las calles de Ponferrada se convirtieron en un hervidero de personas llegadas de todo el Bierzo.
«No podemos apretarnos el cinturón y bajarnos los pantalones al mismo tiempo». Fue éste uno de los lemas de la manifestación que ayer sacó a la calle a más de 2.500 bercianos contra la reforma laboral promovida por el Gobierno central. Ponferrada se convirtió durante más de una hora en un hervidero de gente, banderas y pancartas con las que los manifestantes exigieron el respeto a sus derechos como trabajadores y los sindicatos una reforma financiera que permita a los emprendedores crear empleo, a diferencia —denunció el secretario comarcal de CC.OO, Vicente Mirón— de lo que hará la reforma laboral impuesta. Pretenden que el Gobierno se atreva con los poderosos y no sangre más a los trabajadores.
«El propio presidente reconoce que no va a crear empleo, que lo va a destruir a corto plazo y a medio plazo lo único que hará será cambiar empleos de gente con contratos normales, por llamarlos de alguna manera, por jóvenes con contratos precarios que no tendrán derecho ni a la prestación por desempleo», se lamentó Mirón, que aprovechó la coyuntura para hacer un llamamiento a la participación masiva de los bercianos en la huelga general convocada para el día 29. «Los trabajadores y todos aquellos que hemos peleado por el Estado del Bienestar nos jugamos mucho. Tenemos que reivindicar aquello que en justicia nos pertenece porque lo hemos conquistado», apuntó.
La manifestación berciana comenzó tras un minuto de silencio por el palista muerto el sábado en un cielo abierto. Al respecto, los sindicalistas confiaron y reclamaron que la crisis económica que atraviesas algunas empresas no afecte a sus medidas de seguridad.