León lleva tres años buscando un aval de 300 millones para soterrar las vías
La Sociedad Alta Velocidad necesita el respaldo de Hacienda para pagar la obra.

El soterramiento de las vías es una aspiración largamente demandada por la ciudad.
El Ministerio de Fomento sigue sin convocar una reunión de la Sociedad de Alta Velocidad, en la que participan también la administración autonómica y los ayuntamientos de León y San Andrés. Aunque el trabajo técnico no ha dejado de realizarse conforme a los plazos marcados, al máximo alto nivel sigue sin darse una salida al crédito de 300 millones de euros que debería financiar las obras de soterramiento.
La pasada legislatura acabó en noviembre en blanco y desde entonces tampoco se ha dado ningún paso. La tramitación del crédito viene ya de 2009, hace tres años.
Las palabras del consejero de Fomento, Antonio Silván, reconociendo que se tendrá que «replantear» la financiación de la entrada a León de los trenes de alta velocidad, ya que no es posible lograr las mismas plusvalías por la venta de terrenos que antes de la crisis, confirma la entrada en vía muerta del proyecto de soterramiento de la capital. o al menos, que las dificultades son mucho más serias de lo que parece.
En principio, y dadas las dificultades para vender el medio millón de metros cuadrados que liberaría la operación como consecuencia del traslado de los talleres de Renfe, ese crédito tenía que contar con el aval del Ministerio de Hacienda, ya que se ha optado por no vender los terrenos debido a esa desaceleración del mercado inmobiliario, casi en caída libre desde 2008.
La situación es especialmente compleja porque no sólo afecta al soterramiento de las vías desde la entrada a León hasta el Lidl de Trobajo del Camino, sino también al complejo ferroviario de Torneros, llamado a ser uno de los revulsivos económicos de León con la atracción de empresas de logística que utilicen el transporte ferroviario y los nuevos talleres de Renfe. La previsión es que creara más de 500 empleos en los primeros años.
El soterramiento de la capital tendrá una longitud de 2.700 metros, entre el estadio de fútbol Reino de León y el Lidl, ya en el término municipal de San Andrés. Incluye la construcción de una estación definitiva, a seis metros bajo el suelo, que tendrá 575 metros y seis andenes.
La integración de León arrancó en septiembre de 2008 con la apertura del Enlace Sur, que desvia desde entonces los tráficos de mercancías del casco urbano de la capital.
Además, León cerró el año pasado una de sus reivindicaciones históricas con el fin del paso a nivel del Crucero.
León tiene empantanado ahora mismo tanto la llegada de la alta velocidad como la solución urbanística, es decir, la integración de las nuevas vías del tren en la ciudad. hasta tal punto que las primeras están paradas y de las segundas no se sabe si empezarán, al menos en el corto plazo.
La nueva ministra de Fomento. Ana Pastor, ha reiterado en los últimos meses que su departamento tiene previsto continuar con las obras de la alta velocidad hacia Asturias, que están al 93% de ejecución, variante de Pajares incluida, pero a la que falta echar el balasto, poner los raíles y electrificar el trayecto, lo que se cifra en más de 1.200 millones de euros. Pastor, sin embargo, sigue sin dar fechas, ni de inicio de las obras, ni de finalización. En cambio, del soterramiento, nadie dice nada.