Vestas impone un cambio de jornada gracias a la nueva reforma laboral
La empresa aprovecha la nueva coyuntura y la próxima finalización de 300 contratos.

Uno de los generadores que produce Vestas en sus instalaciones de Villadangos.
Vestas, la multinacional danesa dedicada a la construcción de palas eólicas en el polígono de Villadangos, ha impuesto una flexibilización de la jornada laboral para sus 700 trabajadores gracias a la nueva reforma laboral, que en la práctica facilita concentrar las horas de trabajo en función de la demanda y evitar el pago de horas extras.
Según Comisiones Obreras, la dirección de la empresa comunicó ayer al comité de empresa que, a partir del 28 de marzo, cambiará ese marco laboral, «haya o no acuerdo con el comité». Los representantes sindicales estaban dispuestos a negociar cambios, pero rechazan que éstos sean impuestos. «Hasta el momento, en las tres reuniones mantenidas entre las partes, con más de 5 horas de encuentros, no hemos podido alcanzar tan siquiera un acuerdo sobre el calendario de reuniones que permitiera llevar a efecto ambos acuerdos, debido básicamente a la inmovilidad de la empresa, al pretender que se estableciera un acuerdo, primero en flexibilidad y luego sobre las negociaciones de un pacto de empresa», señala el sindicato en un comunicado.
Preocupación. El comité denunció también que no tiene información sobre 300 trabajadores «que llevan trabajando en la planta menos de un año y finalizan sus contratos el 30 de marzo de 2012, dos días después de que la empresa, favorecida ahora con los efectos de esta nueva reforma laboral, pueda aplicar un acuerdo de flexibilidad horaria dentro del margen de los 15 días de periodo de consultas y con la presión de saber que la empresa para aplicarlo no necesita ni acuerdo con el comité ni autorización de la administración laboral competente».
En opinión de CC. OO., la imposición de Vestas demuestra «su desinterés» por normalizar las relaciones laborales en el ámbito de la empresa. La relación con los sindicatos se hace cada vez más difícil, según añaden en esa nota, «al desaparecer el ya poquísimo control administrativo que había y dejarnos sin herramientas que permitan establecer unas condiciones laborales lo más justas posibles a la altura de una multinacional en la que trabajamos, que de forma local consigue ingentes beneficios cada año y suma millones en bonificaciones y subvenciones del dinero público».
«Que una empresa en estas condiciones se acoja a las máximas de una dura reforma laboral para los trabajadores, puede terminar en la defensa de nuestros derechos por todos los medios legales sin descartar ningún tipo de recurso en amparo de las condiciones y del empleo de la plantilla de Villadangos», concluya el comunicado del comité de empresa.