Urbaser bloquea la desconvocatoria de la huelga de basura y limpieza
El Ayuntamiento se aviene a negociar, pero la empresa se mantiene al margen.
El acercamiento logrado ayer entre los trabajadores y el Ayuntamiento de la capital leonesa para abrir una mesa de negociación queda en el aire a falta de Urbaser. La empresa concesionaria del servicio de limpieza y recogida de basuras, que por ahora se mantiene al margen, sin atender las reclamaciones para sentarse a negociar, lo que paraliza por completo cualquier gestión y mantiene la convocatoria de huelga que convertirá en un estercolero la ciudad desde el 27 de abril hasta el 13 de mayo. «La empresa tiene en su mano la desconvocatoria. Si quieren, que la cojan, si no, nada», resumió el presidente del comité de empresa, Antonio Nicolás.
La paralización del conflicto «ahora depende exclusivamente de la empresa», insiste Nicolás, quien ayer se reunió con la concejala de Régimen Interior y Personal, Nuria Lesmes, para reafirmar la intención de común de constituir la mesa de diálogo. Una mesa que «no se puede llevar adelante» si Urbaser se queda al margen y mantiene su postura de no tener legitimidad para abrir la negociación, como expresó el lunes ante el Servicio Regional de Relaciones Laborales (Serla) al que acudieron los 241 trabajadores antes de convocar la huelga.
Nicolás apunta que la empresa «ya tiene su problema resuelto, que era cobrar la deuda que tienen de atrás y por la que recibirá 80 millones de euros, la mitad del crédito ICO para proveedores». «Así que no se van a preocupar por nosotros», reseñó el presidente del comité de empresa, quien recalcó que tanto la parte laboral como el consistorio están «dispuestos» a iniciar las negociaciones «en cualquier momento y en el lugar que sea».
Dispuestos a sacrificarse
En el encuentro, los empleados del servicio quieren que se les explique el plan de recorte municipal, que propone convocar un contrato de recogida de basura que quede en los cerca de 6,9 millones de coste anual, pero desligado de la limpieza viaria, para la cual planea un compromiso diferente que reduzca de 13,9 a 6,95 millones la factura anual. «Nosotros estamos dispuestos a hacer sacrificios e incluso tenemos propuestas para bajar cerca de un 20% el coste con jubilaciones, reducciones de empleo a medio plazo y eliminación de complementos», concedió el representante sindical.
El problema vuelve a ser Urbaser. «Tiene que ser consciente de que es responsable hasta el último día, pero no nos dicen nada. Si al final hay huelga, será porque Urbaser quiere», sentencia Nicolás.