Los estudiantes piden dar marcha atrás en la reforma de la Universidad
Las juntas de Burgos, Valladolid, Salamanca y León exigen una reunión con el consejero.

Reunión de la Junta de Estudiantes celebrada ayer en Salamanca.
Las Juntas de Estudiantes de las Universidades de Burgos, León, Valladolid y Salamanca acordaron ayer en esta última ciudad pedir una reunión con el consejero de Educación para que evitar que se ejecuten las medidas planteadas por el Ministerio de Cultura.
Según un comunicado hecho público al final del encuentro, los representantes de los estudiantes mostraron su disconformidad con las medidas aprobadas por el Consejo de Ministros del 20 de abril. «Son injustificadas e incluso aberrantes porque atacan a los pilares más constructivos de una sociedad de futuro firme y sólida, como son los centros educativos; concretamente, en el sistema universitario dichas subidas generan un retroceso por el cual no se garantiza la igualdad de oportunidades en el acceso de los ciudadanos a la Educación superior».
Según los estudiantes, «parten de un planteamiento erróneo y poco paliativo, dado que entorpecen las posibilidades de los ciudadanos para formarse y contribuir a la futura regeneración de nuestro país».
En cuanto a las medidas concretas que se han publicado, el Cirecyl, como se denomina la asociación de juntas de estudiantes, se posiciona en contra «puesto que están encaminadas a la financiación de las Comunidades Autónomas, en detrimento de los ciudadanos que ya bastante cargan sobre sus espaldas las medidas de ajuste del Gobierno». Las juntas estudiantiles también recuerdan las declaraciones del consejero de Educación de Castilla y León, en la toma de posesión de los rectores de las Universidades de León y Burgos, al que ya le han pedido una reunión para hablar del tema: «los estudiantes asumimos el 12% del coste real en primera matrícula (dato que no se sustenta en ningún estudio publicado). En el supuesto de que se aplicase el 25% del coste de la matricula, en el caso de medicina, para un estudiante de primer curso, la matrícula se incrementaría en 1.488,50 euros, más gastos de gestión (2862,50 euros, frente a los 1374 euros del presente curso). Si le sumamos las recientes restricciones incorporadas en el Sistema Público de Becas, tememos que, en un futuro cercano, la educación superior pierda su condición pública y de calidad. Consideramos de extrema gravedad que estas decisiones», concluye la nota hecha pública por los estudiantes después de la reunión de Salamanca.