La Caja exige bajar beneficios salariales para ahorrar 120 millones y salvar 800 empleos
. . Plantea rebajar el 40% la antigüedad y quitar el seguro médico, la cesta de Navidad y la aportación al plan de pensiones. . . . La entidad pide a los sindicatos que acepten el recorte para que así el ajuste laboral pase de los 1.800 a los 1.000 empleos.

Oficina de Caja España-Duero en la avenida Ordoño II de la capital leonesa.
Comienza el baile. La fusión entre Caja España-Duero y Unicaja sigue su curso, y una vez aprobada por ambas entidades ya de un modo definitivo, toca ahora hablar con las centrales sindicales para sentar las bases de lo que será el acuerdo laboral que debe ir parejo a la fusión.
Un acuerdo cuyos principios básicos ya están sobre las mesa de las centrales sindicales y supondrían un recorte de los beneficios salariales que rondaría los 120 millones de euros, con lo que se salvarían 800 puestos de trabajo, según las fuentes a las que ha tenido acceso DIARIO DE LEÓN.
Un ajuste que sólo afectará a Caja España-Duero, no así a Unicaja, entre otras cosas porque lo que se busca es equiparar las condiciones laborales de los trabajadores de la Caja con los de la entidad malagueña, que ahora están en desventaja, algo que el presidente de Unicaja, Braulio Medel, siempre ha dicho no estaba dispuesto a consentir.
¿Y cómo se ahorrarían esos 120 millones? Pues eso es algo que también saben ya los sindicatos de Caja España-Duero: de reducir la antigüedad un 40%, para equipararla a lo que actualmente cobran en Unicaja, y, además, de suprimir el seguro médico, la cesta de Navidad y las aportaciones al plan de pensiones.
Este recorte, eso sí, no impedirá el ajuste de plantilla que ya se planteó en su momento, pero lo rebajará en esos 800 trabajadores, al pasar de una regulación que afectaría a 1.800 empleados —según se presentó en el plan laboral de diciembre del año pasado, después de que las asambleas aprobaran la fusión el 26 de septiembre— a los 1.000 actuales, a los que se llegarían, tal y como estaba previsto, con prejubilaciones y bajas incentivadas. En eso no hay cambios. Estas son las líneas rojas que los directores de Recursos Humanos de Caja España-Duero y Unicaja presentaron a los sindicatos, en el transcurso de las reuniones bilaterales que han mantenido esta semana en Málaga.
El martes, mesa laboral
Unas propuestas que las direcciones de España-Duero y Unicaja, y sobre todo sus presidentes, Evaristo del Canto y Braulio Medel, respectivamente, no están dispuestos a traspasar.
Y así se lo harán saber, según las fuentes consultadas por este periódico, a la mesa laboral que se reunirá el próximo martes en la sede de Caja España-Duero en Madrid. Cabe destacar que de todos ellas, sólo la aportación al plan de pensiones no tendrá un caracter definitivo, aunque los directores de Recursos Humanos no explicitaron por cuánto tiempo se prolongaría.
El ajuste más drástico será en la antigüedad, precisamente donde mayor desequilibrio existe entre los empleados de la entidad malagueña y de la leonesa. Con este nuevo plan, los trabajadores de Caja España-Duero pasarán de cobrar la antigüedad en 18 pagas y media al 5% a percibir 12 pagas al 4%, como ya sucede en el caso de Unicaja. La negociación está en marcha, pero el acuerdo parece complicado, porque los sindicatos no están dispuestos a que los trabajadores de la entidad pierden todos sus beneficios sociales.
En cualquier caso, la negociación ni siquiera ha comenzado, porque lo que se ha hecho esta semana en Málaga es informar de lo que se quiere hacer.