Los semáforos vuelven a Michaisa
El Ayuntamiento regula otra vez los pasos de peatones del cruce en superficie ante la queja de los vecinos, después de gastar 4,3 millones de euros en quitarlos.

La regulación por semáforos afecta a los vehículos que entran en la rotonda en superficie desde las cuatro avenidas.
La imagen de una cola de coches a la espera de que el semáforo se ponga en verde vuelve estos días a Michaisa. Más de año y medio después de que se abriera el paso subterráneo que acabó con el embudo en el que se veían inmersos 40.000 vehículos diarios y en el que se invirtieron 4,3 millones de euros para acabar con la regulación semafórica. Dieciocho meses en los que los vecinos de la zona han acumulado poco a poco quejas, problemas para poder cruzar los pasos de peatones e incluso tres fallecidos por atropello, aunque todos ellos en las salidas del túnel. Una acumulación de causas que hace que el Ayuntamiento haya decidido imponer de nuevo la regulación semafórica para que los ciudadanos que van a pie por cualquiera de las cuatro calles que entran en la glorieta en superficie: Doctor Fleming, carretera de Zamora, la prolongación de Fernández Ladreda y la N-120.
La solución adoptada por el Ayuntamiento de León «es la misma que se ha impuesto en Quevedo», como explica el concejal de Policía y Tráfico, Ricardo Gavilanes, quien reseña que «todavía está en periodo de pruebas para ver cómo funciona». «Estamos controlando cómo afecta también a los vehículos, si se crean muchas colas y si hay quejas por parte de los conductores. Si esto se produce, lo que haremos será poner un pulsador para regular cuando hay peatones y dejar libre el paso el resto del tiempo», señaló el edil del PP.
La regulación de los semáforos se divide en periodos de 110 segundos: 58 segundos son para el tránsito de los vehículos, 15 más para que salgan de la glorieta los coches que hayan podido quedar dentro de la rotonda y 25 para el paso de los peatones. Fases de regulación semafórica del verde al rojo que en las horas consideradas «valle», que van desde las 23.00 hasta las 08.00 horas, quedan tan sólo en ámbar, como en otros muchos puntos de la ciudad, para señalar la precaución, que se remarca con las siluetas en forma de persona que quedan dentro del disco luminoso.
Gavilanes recalca que la adopción de la medida parte de «una petición de la asociación vecinal», cuyos miembros trasladaron «la preocupación que había en la zona por el creciente aumento de la inseguridad vial y el tiempo de espera que tenían que aguantar para poder cruzar por los pasos de peatones». Una queja que fue estudiada por los técnicos para asentar una propuesta que ha hecho que, en superficie, Michaisa vuelva a ser como antes de enero del 2010.