Que reluce más que el sol
El Corpus devuelve a León al fervor religioso de niños y mayores.

Algunos de los niños que participaron ayer en la procesión del Corpus Christi.
Las calles más céntricas de la capital leonesa se tiñeron ayer de pétalos de rosa con motivo de la celebración de la tradicional procesión del Corpus Christi, en la que alrededor de doscientos niños se ataviaron con sus trajes de primera comunión para recorrer el casco antiguo de la ciudad.
Y es que la plaza de la Catedral se convirtió en la mañana de ayer en punto de encuentro para padres, madres, familiares y curiosos que quisieron ser testigos de la procesión en la que no sólo participaron algunos de los niños que hicieron este año su Primera Comunión sino que también procesionaron algunas de las bandas de las cofradías de Semana Santa, como Nuestra Señora de las Angustias y Soledad, la Hermandad de Jesús Divino Obrero y Minerva y Vera Cruz, que también sacaron a las calles alguna de sus imágenes.
El tradicional cortejo contó también con la participación de diversos miembros de la corporación municipal que fueron los encargados de cerrar la procesión.