Cáritas atiende en siete meses a 500 leoneses que buscan la primera ayuda
Titulados universitarios, entre los 30 y los 40 años, el perfil emergente de la pobreza.

A las puertas de Cáritas llaman diariamente entre 70 y 100 personas desde las ocho de la mañana.
Sólo han pasado siete meses del 2012 pero Cáritas ya ha incrementado en un 30% las ayudas destinadas en el mismo periodo del 2011 a cubrir las necesidades básicas de las personas con menos recursos de León. En lo que va de año han llamado a las puertas de Cáritas 500 nuevos leoneses que nunca antes habían necesitado ayuda social y no estaban en los archivos y en la red de asistencia de la organización. Pero ahora, tras agotar el paro y la prestación social, se dirigen a la sede de Sierra Pambley para buscar apoyo, según confirma la directora, Beatriz Gallego. A las puertas de Cáritas llaman pidiendo ayuda para el pago del alquiler, recibos caseros, compra de alimentos de primera necesidad y medicinas. Es la lista de la supervivencia. «Hace dos años ayudábamos a las personas y en dos o tres meses resolvían su problema, pero ahora la pobreza se cronifica, pasan los meses y no encuentran una solución a su situación».
Entre 70 y 100 personas hacen cola a las puertas de Cáritas diariamente desde las ocho de la mañana para pedir apoyo. En algunos casos lo hacen durante meses, con discreción, y sin que, en ocasiones, lo sepa el resto de la familia.
Nuevos pobres
La pobreza en León cambia de perfil. A los inmigrantes sin recursos se unen ahora personas jóvenes de León, entre los 30 y los 40 años, con títulos universitarios o preparación laboral específica, que no encuentran una salida laboral para subsistir. La crisis económica les ha dado la primera bofetada por primera vez en su vida y se ven en la calle. «Son personas que están en pleno periodo laboral, pero sin posibilidades de encontrar un trabajo, a pesar de que sus familias han invertido dinero en su formación».
Pese al incremento de las peticiones de socorro, lo peor está por venir. Los responsables de Cáritas de León se preparan para una avalancha de peticiones de ayuda, que llegará, según las previsiones de Gallego, a partir del mes de septiembre. «Nos encontramos en una situación sin precedentes», asegura.
Septiembre será un mes negro. El Gobierno aún no se ha pronunciado sobre si mantendrá la ayuda de 400 euros a los parados sin prestación, que podrían perderla a partir del 15 de agosto. En septiembre subirá también el IVA de muchos artículos, lo que encarecerá la lista de la compra. La destrucción de empleo no da tregua. 42.000 personas no encuentran trabajo en León y 20.000 carecen de ayudas. Casi 14.000 familias leonesas tienen a todos sus miembros en paro y el índice de miseria se ha duplicado en cuatro años hasta el 22,6%. De momento, la situación económica no mejora. «Cáritas está muy preocupada por esta situación», afirma Gallego, «la pobreza se extiende hacia otras capas sociales de población que antes no la conocían».
El inicio del curso escolar, con las necesidades de compra para las familias, aumentarán las peticiones de ayuda. «Habrá un aumento de personas a las que tendremos que atender, no podemos dejarlas en la calle. Una de las funciones de Cáritas es el acompañamiento y el asesoramiento, pero cada vez son menos las ofertas de trabajo que nos llegan, así que ofrecemos formación».