Csif se suma a las protestas contra el cierre de la residencia
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) criticó ayer la falta de acuerdo entre la Diputación de León y la Junta para renovar el convenio del centro residencial de niños discapacitados Sagrado Corazón.
El sindicato de funcionarios se ha sumado a las protestas contra ambas administraciones -la Diputación como propietaria del inmueble y la Junta como gestora- por dejar sin residencia a dieciséis alumnos matriculados y derivar a otros nueve a centros «improvisados», según denunció ayer la presidenta de la asociación de padres, Ana Valduesa. Csif ha instado a los responsables de las instituciones a que adopten «urgentemente acuerdos sensatos que antepongan la calidad de educación y la dignidad de estos alumnos a las consideraciones monetarias».