El consistorio vuelve a Ordoño II
Los servicios de atención al ciudadano, emplazados desde la planta baja
Cinco semanas después del incendio que arrasó las cuatro últimas plantas del edificio, más de 150 trabajadores volvieron ayer a abrir las puertas del consistorio de Ordoño II para restablecer los servicios de atención al ciudadanos. Cerca del 85% de los empleados que habían antes de que las llamas del 10 de agosto obligaran a mudarse a San Marcelo, como cifró la concejala de Personal, Nuria Lesmes, quien calificó como «perfecta, correcta, calculada y organizada» la reincorporación, que se ha dado desde el bajo hasta el cuarto piso.
La vuelta se hace con ligeras modificaciones con respecto a los servicios que se prestaban en cada uno de los niveles del edificio. En la planta baja continúa información, registro general y el padrón. Un piso por encima se ha instalado por el momento secretaría general, que hasta antes del incendio estaba en la sexta, además de recaudación, establecimientos y el área de medio ambiente que concierne al control de la medición de los niveles de ruidos y radiación de las antenas de telefonía. Servicios que se complementan en la segunda con el retorno sin novedades de todo el departamento de asuntos económicos, concejal incluido, y en la tercera, Personal, nóminas, contratación, asesoramiento jurídico e intervención. Una organización, que deja un pequeño espacio útil en la cuarta para los técnicos de Urbanismo que se ocupan de la recuperación del consistorio, con la que se posibilita que casi el 100% de los trámites ciudadanos se puedan hacer de nuevo en Ordoño II.
El retorno se vende como «resultado del esfuerzo de estas semanas», defendió Lesmes, quien emplazó que después de esta primera etapa «ya se está trabajando de cara a la segunda: la vuelta de la normalidad a la plantas cuarta, quinta, sexta y séptima del edificio principal». Pisos en los que estaban los departamentos de Urbanismo, que se ha trasladado a Don Gutierre, los partidos políticos y Alcaldía. Servicios que se prevé que «puedan estar de nuevo antes de final de año o como muy tarde en los primeros días del 2013». El plazo en el que también está planificado que se terminen de demoler las últimas cuatro plantas del inmueble que da cara al callejón de San Agustín, donde la grúa ya trabaja.
Mientras a la puerta se sucedían los comentarios ciudadanos sobre la existencia todavía del olor a chamusquina, dentro los empleados municipales se acoplaban al ritmo habitual de trabajo, confiados al informe técnico, respaldado por los análisis de una empresa externa, que mantienen que no existen en los sistemas de ventilación elementos nocivos para la salud.