Una víctima más de Agelco
La Caja se ha visto obligada a rescatar la sociedad Viproelco, creada en el 2004 con capital de Agelco y de . Inmocaja, con 2, 5 millones a través de dos ampliaciones de capital para salvar las viviendas de los compradores.
Aspecto de las obras de una de las fases de la urbanización de El Portillo, de Viproelco.
«A qué viene esto ahora?». Con esta pregunta el ex teniente de alcalde y todavía director general de Inmocaja, Cecilio Vallejo, muestra su sorpresa ante las cuestiones de DIARIO DE LEÓN sobre sus trabajos como arquitecto para Viproelco y su incompatibilidad, a la vista de su contrato, con el cargo de director general del la socieadad inmobiliaria de la Caja.
En un tono evidentemente nervioso, el ex concejal de Urbanismo insiste y va un paso más allá de su perplejidad inicial al asegurar que «esto es de hace cuatro años, ya no existe Viproelco».
A partir de aquí, Cecilio Vallejo se defiende y asegura que no ha cometido ilegalidad alguna, pese a que reconoce que facturó y cobró de Viproelco, por certificaciones y direcciones de obra que realizó como arquitecto, a la vez que percibía de Caja España el sueldo de 155.000 euros como director general de Inmocaja.
«Hay hasta 18 informes que dicen que es legal y en los que queda claro que mi actividad profesional no generó problema alguno», explica Cecilio Vallejo, quien en su defensa esgrime un nuevo argumento: «Era un mandato de la dirección».
Vallejo esgrime el informe jurídico de Sagardoy, que asegura le da la razón en todo, «salvo algunos escritos cruzados». Escritos que son los que la Caja le remite y en los que se le deja claro que «no tiene autorización» para ejercer esa actividad en Viproelco.
Según sus palabras, todo lo que hizo con la promotora Viproelco, sociedad participada inicialmente por Agelco e Inmocaja, era parte de las «obligaciones» de su trabajo.
Honorabilidad
El político que un día aspiró a ser candidato a la Alcaldía de León defendió la «honorabilidad» de todo lo que había hecho. «Siempre he ejercido con responsabilidad mi labor profesional y, por encima de todo, está mi trabajo y mi honorabilidad. Yo no he hecho nada raro y me he limitado a cumplir el mandamiento que se me dio», asegura Vallejo, quien finaliza el alegato defensivo poniendo sobre la mesa las viviendas de las promociones de Viproelco, «que para bien o para mal ahí están y han servido para dar una vivienda a un precio digno a más de 400 personas», puntualiza.