Ramón Ledesma. ex director provincial de tráfico
«El año que llegué al cargo tuvimos 148 muertos; en el 2011 fueron 19»

Ramón Ledesma.
Todavía no se da cuenta de que se ha jubilado «porque me ha pillado en verano y es como si hubiera prolongado las vacaciones». No tiene planes de futuro inmediato, ahora que pone fin a un cuarto de siglo al frente de la Jefatura Provincial de Tráfico y mañana (15.00 horas) recibe un homenaje en el Hostal de San Marcos «que no es para mí, sino para toda la gente que me ha acompañado en el trabajo de todos estos años».
A Ramón Ledesma le llega a la hora del reconocimiento en su despedida profesional. «En el ámbito burocrático, hemos pasado del papel de calco y la máquina de escribir a la Oficina Virtual. En el de la seguridad vial hemos pasado de los 148 muertos del primer año que yo vine a los 19 del año pasado», explica a modo de ejemplo.
No cree en la meta de muertes cero en carretera: «Es imposible. Los vehículos son elementos de riesgo. Bajaremos a lo mínimo posible, pero por desgracia siempre habrá algún muerto». Lo que sí va por buen camino es el cambio de mentalidad: «Ha desaparecido aquello de alardear en la barra del bar de haber ido a Madrid en menos de dos horas y media. Eso ya no se hace».
Insiste en el mensaje de la precaución: «Los accidentes ya no se producen en los viajes, casi todos son en los recorridos cortos, donde no nos ponemos el cinturón, nos despistamos, nos relajamos, olvidamos la seguridad activa y la pasiva y creo que el camino de la DGT es incidir en eso».
No hay nada en particular que le enorgullezca de su paso por la Jefatura: «La verdad es que nunca me he tomado mi profesión como un trabajo, siempre ha sido una vocación. Me he tenido que jubilar porque me ha llegado la hora y no queda más remedio, pero para mí el trabajo ha sido siempre una satisfacción». Pero encuentra un debe en el balance: «Me hubiera gustado mejorar más en lo burocrático y en seguridad vial puede que haya habido alguna contrariedad. Sí que me hubiera gustado corregir los accesos a la Jefatura Provincial, que están un poco complicados y para los que siempre he tenido planes pero nunca he conseguido ejecutar».
No es para recaudar
Niega tajantemente el carácter recaudador de las multas: «Cuando se ha necesitado dinero se han subido las tasas, pero las sanciones no se ponen con ese sentido y los agentes no tienen más interés al poner una denuncia que su propia iniciativa profesional. Ahora mismo cualquier persona que observe una infracción puede denunciarla voluntariamente. Los agentes denuncian por convencimiento, nunca para recaudar».
Desea lo mejor a Luis Moliner, su sucesor en el cargo «porque el bien suyo será el bien de los conductores y del tráfico leonés».