Tijeras, altavoces y gafas como regalos

Nuria Lesmes y Primo Lucio Panero.
Al Cabildo Catedralicio se le ocurrió regalar al Ayuntamiento unas tijeras, «las más pequeñas del mercado» para intentar echar una mano en la labor de moda en las instituciones y de paso «recortar un poco el pan, que vale con que traigan un mollete si reconocen que es obligatorio el tributo y que no hay que gastarse el dinero en racimos de uvas si cortando unos gajos caen en la cuenta de su obligación», explicó Panero.
Lesmes replicó con unos altavoces «para que se asomen a las noticias del mundo a través de la radio, porque contrariamente a lo que pensábamos, parece ser que no salen ustedes de estas cuatro paredes y no se enteran de que la gente está triste y cabizbaja en la calle. No es cuestión de obligarles a más tributos de los que ya tienen».
Por si el primer presente era poco, se añadió un segundo: «Estas gafas son para que lean la letra pequeña de los periódicos, que parece que a veces les cuesta leer la realidad de la vida y de esta manera les vamos a ayudar un poco más», explicó la representante del Consistorio. Terminó todo en un abrazo entre las dos partes.