TROBAJO DEL CAMINO | MI ILUSTRE VECINO | RAFA GUERRERO. ÁRBITRO
«Trobajo es el único sitio donde no me cambiaron el apellido»
Trobajo, pero el de toda la vida. Su vida ha cambiado, pero sigue fiel a su Trobajo. Allí trabaja y en él se refugió cuando el ‘diluvio universal’ se le vino encima después de aquel Zaragoza-Barcelona. «El fútbol me cambió el apellido», dice, «menos en Trobajo».

norberto
«¿Sabes de dónde viene el nombre de Trobajo? Trepalio es Trobajo en hebreo». Cuando empezó a trabajar como conserje, hace 21 años, desde la portería del colegio Trepalio de Trobajo del Camino, Rafa Guerrero solo veía campos y tierras de cultivo donde hoy se levantan adosados y pisos.
El arbitraje le ha llevado por todo el mundo, y buena prueba de ello es ese espacio suyo en el colegio reconvertido en museo vivo de tantos viajes y recuerdos, techo incluido. Pero Rafa, si algo no ha olvidado nunca, es su Trobajo. Ese Trobajo que muchos vecinos todavía añoran y que él sigue queriendo pisar. El que era un pueblo donde todos se conocían y casi todos tenían mote. «Cuando solo había un autobús al día a León», sentencia.
Aunque ahora resida en las afueras de León, su vida sigue pasando a diario por el colegio Trepalio y bares, tiendas y amigos de aquel Trobajo que conoció de niño. Cafés y aperitivos que toma, entre otros, en el Mesón Reguera, en la carretera de Alfageme, y que recomienda para cualquier merienda que se precie por sus callos, su asadurilla, el lacón... «y sobre todo por la generosidad de su dueño», añade el asistente más famoso de España.
La familia de Rafa siempre vivió en Trobajo. Quizá sea la más futbolera de León con su padre entrenador, su madre presidenta... «Yo empecé jugando en el Huracán Legio y en el Atlético León, con el tío Julio, que era toda una institución y tenía la mejor cantera», recuerda mientras pasea por la calle principal de Trobajo, ahora reconvertida en salida de León. Allí, compra muchos días el cupón a Perfecto, «el tío que más premios ha dado». 27 años pisando la calle.
Un poco más allá está otra institución -para Rafa hay bastantes en Trobajo-, la zapatería de los Olite. El padre ya fue zapatero y, como dice su hijo José Miguel, ahora al frente del negocio, «somos de los pocos que no notamos la crisis. Se arreglan más zapatos que nunca. Ahora, no se puede cobrar mucho». A Olite, Rafa lleva sus zapatos y recuerda aquellas botas de fútbol con clavos, tan distintas de las que ahora calzan Messi o Ronaldo. «Olite padre hizo muchos tacos de cuero, que hoy serían joyas del fútbol», vuelve a sentenciar Rafa, como si pitara el penalti más justo de su vida.
Su vida era entonces, lo es hoy y lo será siempre el fútbol. Esa pasión que volvió a vivirse con otro Barça-Madrid este fin de semana, y que el asistente más famoso de España juzga ahora desde una atalaya muy distinta, como comentarista de la jugadas más polémicas para prensa y radio.
Rafa ha sido famoso por una frase que dijo -«Penalti y expulsión»- y otra que no -«¡Rafa, no me jodas!-, en aquel Zaragoza-Barcelona. Atrás quedó aquel chaval de Trobajo que se convirtió en árbitro para acabar con una carrera de expulsiones, paradojas del destino, en su etapa como jugador y también en sus pinitos como entrenador. «Recuerdo que Horacio Ruano me dijo el día que entré por la puerta del Colegio de Árbitros: La verdad es que eres la última persona que esperaba ver por aquí, chaval», recuerda con emoción hacía un hombre que hizo historia en el deporte leonés.
Los miércoles, Trobajo recupera el viejo sabor con su mercado. Otro lugar de recuerdos, compras y viejas añoranzas, empezando por Tato, el policía local más famoso de municipio de San Andrés. Tato tiene cuatro nombres: José Indalecio Alberto Miguel. Y dos apellidos: Miguélez Rubio. También fue jugador, de rugby. El deporte les unió. Y les une todavía.
«El fútbol me cambió el apellido, salvo en Trobajo», suele decir Rafa después de tantas batallas. «Rafael Guerrero Alonso (León, 20 de abril de 1963) es un ex árbitro asistente de fútbol de la Primera División de España e internacional. Fue el árbitro asistente más mediático de la Liga española de fútbol durante las 14 temporadas que estuvo en Primera División», ha quedado escrito de él en Wikipedia.
El recorrido de Rafa acaba en uno de tantos puestos del mercadillo. Allí saluda a Domingo y Damaris, una familia gitana. Quedan para que Rafa arbitre un triangular que se celebra todos los años en León con equipos de la cárcel, gitanos y policías. Es la otra cara del asistente. El árbitro. La que no sale en Wikipedia.