La Luna aún no es de miel
La Asociación Leonesa de Astronomía coloca en San Marcos un telescopio para acercar el satélite a socios y viandantes.
Una novia se acerca a observar la luna a través del telescopio de la Asociación de Astronomía.
La plaza de San Marcos se convirtió ayer en un improvisado observatorio de la luna. Para curiosos, para lunáticos, para frustrados astronautas. Para todos. Cualquier viandante pudo disfrutar a partir de las 20.30 horas de la noche de ayer de una imagen privilegiada del satélite gracias a una iniciativa de la Asociación Leonesa de Astronomía.
Con motivo del fallecimiento del astronauta Neill Armstrong —el primer hombre que pisó la luna— la asociación convocó, con la colaboración del Ayuntamiento de León, un observatorio improvisado en la plaza de San Marcos tanto para los socios como para el público en general. La fría noche leonesa no echó atrás a decenas de personas que decidieron pararse a observar un momento el espectáculo de luz. Esa luz que siempre parece tan cercana, pero a la vez tan desconocida. A través del singular aparato, colocado frente al Parador de San Marcos, muchos se pararon para descubrir un poco más de cerca ese satélite que observa cada movimiento que uno hace. Los curiosos pudieron observar esa cara que siempre muestra la luna, sus cráteres y su suelo grisáceo.
Una iniciativa singular por parte de la Asociación Leonesa de Astronomía, que seguro dejó asombrados a niños, pensativos a mayores y a una novia con más ganas aún de su luna de miel.