Un juzgado de León registró la casa del profesor tres días antes de su detención
El domicilio del maestro de La Anunciata lo inspeccionó un secretario judicial.

Imagen de archivo del colegio de La Anunciata.
El registro domiciliario de la vivienda en la que reside el profesor de La Anunciata imputado en un supuesto delito de tenencia y distribución de pornografía infantil, corrió a cargo del Juzgado de Instrucción número 1 de los de León, a través de su Secretario Judicial, en presencia de miembros de las fuerzas de orden público, tal y como establece la ley.
Fue el pasado día 17 de junio, después de que al juzgado se le diera traslado de un exhorto remitido el 14 de junio por el juzgado de Instrucción de Algeciras que dirige el caso, desde el que tres días después de que se practicara la inspección y el registro correspondiente y de que se recibiera la documentación con los resultados del registro, se ordenó la detención del imputado.
Después de que se llevara a cabo la actuación del Grupo Especial de Protección de Menores desplazado desde Madrid, al que se ordenó llevar a cabo la detención, no hubo ninguna orden más a los juzgados de León. Fuentes judiciales solventes consultadas por este periódico confirmaron este extremo.
P.C.C. profesor de 2ºC de Infantil del colegio La Anunciata (Dominicas) fue apartado de servicio el pasado martes por la dirección del centro, tras tener conocimiento el lunes por la noche de que estaba imputado en un caso de tenencia y distribución de material pornográfico infantil. En sus dos ordenadores y en un disco duro de su propiedad se hallaron presuntamente más de 3.200 archivos con alto contenido erótico en algunos de los cuales aparecían escenas explícitas de niños practicando sexo.
Un juzgado de Instrucción de Algeciras dio la orden de practicar la detención del sospechoso, al que tomó declaración y puso posteriormente en libertad con cargos, permitiéndole regresar a León.
El acusado, coordinador de Ciclo Infantil en el colegio y miembro del Equipo Directivo de la institución docente, inició el curso con total normalidad el pasado mes de septiembre y hasta que el lunes se destapó el caso, dio clases sin ningún tipo de sospecha. El martes por la mañana fue apartado de servicio por el colegio y ayer la Junta tomó la decisión de retirarlo de la docencia, para castigar su comportamiento.
La principal preocupación de los padres en las horas posteriores a estos hechos es conocer qué falló en la cadena de funcionamiento habitual de estos casos para que los alumnos del colegio continuaran bajo la tutela de una persona imputada en un delito de estas características, si bien la directora del colegio anunció desde el primer momento que no hay confirmación alguna de que en ninguno de los archivos incautados se encuentren imágenes de ningún niño del centro.