Controlan Navatejera y La Virgen por si el asesino del Húmedo vuelve a casa
. El autor del crimen del sábado sigue fugado y según los investigadores es factible que acabe entregándose.
La Brigada de Policía Judicial de la Policía Nacional trabaja con el convencimiento de que el autor del crimen del Húmedo comparecerá por voluntad propia «en cualquier comisaría» acompañado de un abogado para acogerse a los beneficios penitenciarios que concede la legislación vigente y que comportan una importante reducción de la pena en la mayor parte de los casos.
Fuentes de la investigación consultadas por este periódico reconocieron que desde el pasado fin de semana hay al menos tres controles preventivos en los alrededores de otros tantos inmuebles de La Virgen del Camino, Navatejera y Villaquilambre y que también se han inspeccionado con especial reiteración otros dos del barrio de La Inmaculada y de los Altos de Nava, pero en todos los casos la labor resultó infructuosa porque los agentes son conscientes de que el sospechoso ya no se encuentra en León. Así las cosas, la resolución definitiva del caso podría tardar desde unos días a varias semanas. Será el tiempo que necesite «El Bicho» (es el apodo con el que se le conoce) para preparar la negociación de su entrega y las condiciones en las que esta se podría llevar a cabo. Forma parte de una familia que tiene numerosos miembros incluidos en el listado de leoneses con antecedentes penales. Integrantes de este clan han sido condenados en los juzgados por robos, tráfico de drogas, estafas y hasta anteriores homicidios.
Los controles se mantendrán a título preventivo por si se produjera algún movimiento inesperado pero el propio autor del crimen es consciente de que está perfectamente identificado y de que su periodo de fuga no puede prolongarse en exceso. Por todo ello, las dos partes saben que el desenlace previsible será el de la confesión de los hechos. Lo que está por establecer es en qué términos.
Entre tanto la víctima, Raúl López Fernández, recibió sepultura en la tarde de ayer en la localidad de Villanueva del Árbol. Su familia está consternada por lo ocurrido y las muestras de dolor ayer en el sepelio fueron evidentes y notables.
El crimen del Húmedo ocurrió en la noche del sábado. De los testimonios que va recopilando la investigación se deduce que es probable que no se buscase la muerte de la víctima pero sí que se pretendía «darle un aviso importante». Una deuda de cierta envergadura está detrás de la disputa. El fallecido tenía pendiente de pago una cantidad importante y el autor de la puñalada que acabó con su vida, quiso advertirle de lo que podía ocurrir si no hacía frente a sus obligaciones. Pero la acción fue más allá de lo que estaba previsto. La cuchillada fue única pero el espeluznante trayecto del corte hacía imposible que el herido salvase la vida.